Buenos Aires, 26 Julio (NA) – La Libertad Avanza sigue sin reunir los votos necesarios para aprobar la reforma electoral que impulsa el Gobierno y crecen las dudas sobre la posibilidad de que el Senado sancione el proyecto en septiembre, como pretende la Casa Rosada.
El principal obstáculo continúa siendo la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que encuentra resistencia tanto en la UCR como en el PRO y en buena parte de los bloques provinciales, cuyos votos resultan decisivos para alcanzar las mayorías especiales que exige la reforma.
La meta del Gobierno es que no haya elecciones primarias en agosto de 2027. En la Casa Rosada sostienen que las PASO generan un desgaste político y económico innecesario y recuerdan el impacto que tuvieron en 2019, cuando Mauricio Macri quedó prácticamente fuera de carrera tras la amplia derrota frente a Alberto Fernández.
Sin embargo, ante la dificultad para reunir los 37 votos en el Senado y los 129 en Diputados, el oficialismo comenzó a admitir una alternativa: si no consigue eliminar definitivamente las PASO, buscará repetir la fórmula aplicada en 2025 y suspenderlas únicamente para las elecciones de 2027, según confiaron fuentes legislativas a la Agencia Noticias Argentinas.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con gobernadores dialoguistas en busca de respaldo político, aunque hasta el momento no lograron compromisos firmes. Los mandatarios reclaman recursos para sus provincias y condicionan cualquier acuerdo a una negociación más amplia con la Casa Rosada.
En el Senado esas tratativas las lleva adelante la jefa del senado, Patricia Bullrich, en especial con los bloques que no tienen terminal en ninguna gobernación. En el Senado la llave de la votación sigue estando en manos de la UCR y el PRO.
Los radicales cuentan con diez bancas, pero el bloque está fragmentado y varios de sus integrantes no responden a los gobernadores de sus provincias, lo que obliga al oficialismo a negociar caso por caso. Hasta ahora, la mayoría de los senadores radicales se inclina por mantener las PASO. Otros aceptarían suspenderlas para los comicios de 2027, pero rechazan su eliminación definitiva.
Entre los gobernadores que se muestran más abiertos a discutir la propuesta oficial aparecen Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), aunque ninguno selló hasta ahora un acuerdo con la Casa Rosada que garantice los votos de sus legisladores.
En el PRO la situación es similar ya que mantiene una postura favorable a conservar las PASO, aunque algunos dirigentes admiten que podrían acompañar una suspensión si forma parte de un acuerdo político más amplio de cara a las elecciones de 2027.
Esa negociación también está atada a las conversaciones entre el macrismo y La Libertad Avanza para definir alianzas en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Los bloques provinciales tampoco muestran una posición unificada.
Algunos gobernadores, como Raúl Jalil (Catamarca) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), se pronunciaron a favor de eliminar las PASO, mientras que otros aún no definieron su postura o mantienen abiertas las negociaciones con el Gobierno. En varios casos, además, los mandatarios tienen escasa influencia sobre los senadores de sus distritos, lo que agrega un nuevo factor de incertidumbre al escenario parlamentario.
Con ese panorama, el oficialismo afronta un complejo desafío político: conseguir los acuerdos necesarios para avanzar con una de las reformas electorales que Javier Milei considera prioritarias antes del inicio del calendario electoral de 2027.
Agencia NA






