Buenos Aires, 29 julio (NA) — La FIFA presentó esta semana a sus 211 asociaciones miembro un proyecto para crear una compañía que administraría las operaciones comerciales de sus principales torneos, incluidos los Mundiales masculino y femenino, con el objetivo de incorporar inversores privados y recaudar hasta 4.200 millones de dólares sobre una valuación inicial de 20 mil millones.
La nueva sociedad se llamaría FIFA Forward Enterprise (FFE) y también tendría bajo su órbita comercial al Mundial de Clubes. El organismo aseguró que conservaría el control exclusivo sobre el gobierno del fútbol, el calendario, las competiciones y todas las decisiones deportivas y reglamentarias.
El proyecto contempla la venta de participaciones minoritarias y sin capacidad de control. De acuerdo con el reporte que reveló la iniciativa, entre el 20 y el 30 por ciento del capital podría quedar en manos privadas, mientras que otro porcentaje sería distribuido entre las federaciones nacionales.
Cada asociación integrante de la FIFA podría acceder a un beneficio extraordinario de hasta 20 millones de dólares, una cifra con la que Infantino buscaría conseguir el respaldo necesario para aprobar la iniciativa.
El banco JP Morgan actuaría como asesor financiero, mientras que entre los potenciales inversores aparece el fondo encabezado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. El proyecto habría sido discutido además con integrantes del entorno del mandatario norteamericano.
También trascendió que Infantino podría convertirse después de 2031 en comisionado o máxima autoridad ejecutiva de la nueva compañía. Sin embargo, la FIFA aseguró que esa posibilidad nunca fue tratada formalmente, aunque reconoció que tanto su presidente como la administración del organismo deberían tener funciones centrales dentro de FFE.
La UEFA reaccionó con dureza y consideró que la iniciativa atraviesa un límite que ninguna institución encargada de gobernar el fútbol debería cruzar.
“El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar”, sostuvo el organismo europeo, que además cuestionó la falta de transparencia sobre los posibles beneficiarios económicos y remarcó que “el fútbol no es propiedad de la FIFA para venderlo”.
La entidad presidida por Aleksander Ceferin pidió que las federaciones, ligas, clubes, futbolistas, hinchas y gobiernos se involucren en el debate, mientras analiza las posibles medidas institucionales y legales para enfrentar el proyecto.
El plan aparece mientras la FIFA también estudia ampliar excepcionalmente el Mundial de 2030 a 64 selecciones, aunque ese formato todavía no fue aprobado y continúa bajo análisis de los comités correspondientes.
La creación de FIFA Forward Enterprise deberá ser aprobada por las asociaciones miembro y todavía no existe una fecha establecida para la votación. Hasta entonces, el futuro comercial de la Copa del Mundo quedará en el centro de una nueva disputa entre la FIFA y la UEFA.
Agencia NA






