Buenos Aires, 3 agosto (NA) — La jornada nacional del paro nacional docente que convocó la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) tuvo dos versiones sobre el acatamiento, totalmente contrapuestas. El Gobierno, todavía sin números en la mano, habló de un acatamiento dispar gracias a la fiscalización que realizó a través de agencias territoriales mientras que el sindicato expresó que el respaldo fue “altísimo”.
De acuerdo a fuentes oficiales consultadas por Agencia Noticias Argentinas, el ministerio de Capital Humano está procesando cifras que fueron recolectadas por dependencias en cada provincia.
No es una tarea sencilla, dicen, y tampoco anticipan una fecha de publicación del documento que tendrá detalles sobre el comportamiento de cada establecimiento educativo. Pero, con la información que disponen por estas horas, hablan de que la medida de fuerza no tuvo un apoyo “contundente”, como expresaron desde el colectivo sindical.
Incluso, mencionaron que existió disparidad por provincias y que influyó en el acatamiento el signo político del Poder Ejecutivo local. En ese marco, registraron adhesión importante en la provincia de Buenos Aires, La Pampa y Tierra del Fuego. Al contrario, en la Ciudad de Buenos Aires o en Chaco, el impacto fue prácticamente nulo.
En Casa Rosada circuló además que el gobernador bonaerense Axel Kicillof incentivó, a través de un comunicado interno, a que los trabajadores de la educación se sumen a la acción de protesta que tenía como objetivo reclamar por la re apertura de la paritaria nacional docente.
En cuanto al ítem sanciones, en la gestión libertaria hay estipulaciones. Además de multas económicas al gremio, como está estipulado en la ley de Modernización Laboral que consagró a la educación como servicio esencial y con obligación de prestar un 75% de tareas, se analiza la quita de personería gremial.
CTERA, por el contrario, dio otra versión. Durante la tarde del lunes emitió un comunicado en el que mencionó un “altísimo acatamiento en todo el país, con una masiva participación de las trabajadoras y los trabajadores de la educación en las distintas acciones y movilizaciones realizadas en cada provincia”.
Y destacó la “multitudinaria movilización frente al Ministerio de Economía de la Nación, realizada conjuntamente con CONADU, CONADU Histórica y ATE, donde se expresó el firme reclamo por políticas que garanticen el derecho social a la educación y el respeto a las y los trabajadores”.
La delegación de la organización sindical estuvo encabezada por Sonia Alesso, Secretaria General de CTERA, y Roberto Baradel, Secretario Adjunto de CTERA, junto a integrantes de la Junta Ejecutiva Nacional y representantes de las entidades de base de todo el país.
También participó Hugo Yasky, Secretario General de la CTA de las y los Trabajadores y diputado nacional.
Para el colectivo sindical, “la contundencia del paro y la participación en las calles ratifican el profundo malestar que atraviesa la docencia argentina frente al ajuste sobre la educación pública y la falta de respuestas del Gobierno Nacional”.
Además, volvieron a poner en relieve los grandes ejes que motivaron la acción. “Se exige la urgente convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, un aumento salarial que permita recuperar el poder adquisitivo de los salarios, la restitución y el pago del FONID, el envío de los fondos nacionales para educación que el Gobierno Nacional adeuda a las provincias, una nueva Ley de Financiamiento Educativo, la defensa de las jubilaciones docentes, el rechazo al proyecto de Ley de libertad Educativa y a las políticas que pretenden desfinanciar la escuela pública y avanzar sobre los derechos de las y los trabajadores”.
Agencia NA






