Buenos Aires, 4 agosto (NA)– La paralización en los puertos argentinos que bloquea el comercio fluvial y afecta a los sectores exportadores les cuesta US$ 4,5 millones diarios y, ante una falta de respuesta clara, piden la conformación de una mesa de diálogo para aclarar los problemas ocasionados por el Decreto 690/2026.
Para ejemplificar, precisaron que hay más de 45 barcos detenidos que aumentan con el correr de las horas. Con un solo transporte parado, el costo de pérdidas se encuentra entre los US$ 50.000 y US$ 100.000 diarios, lo que significa que el sector ya perdió más de US$ 4,5 millones desde que los prácticos comenzaron con la paralización.
Así lo explicó Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, quien afirmó que el sector agroexportador no tiene una disputa directa con los trabajadores en huelga y expresó su preocupación por cómo este conflicto afecta la imagen de Argentina como proveedor global.
“Argentina puede entrar en una lista de país sucio, un país inseguro a la hora de cumplir con sus contratos de exportación”, advirtió.
El origen del problema se remonta a la desregulación del sector impulsada por el ministro Federico Sturzenegger con el argumento de “desarmar kioscos”.
La nueva normativa exime de contratar prácticos a capitanes extranjeros con experiencia, amplía las dimensiones de los barcos para los cuales es obligatorio requerir asistencia, elimina el límite de cupos para que un profesional se inscriba como práctico, y habilita a Prefectura a prestar el servicio, entre otras modificaciones.
En ese sentido, Idígoras avaló la reducción de costos aunque criticó la implementación de la medida oficial. “Evidentemente la forma en que se hizo generó una explosión interna en esta actividad”.
Frente a eso, cuestionó la falta de una mesa de diálogo previa con los prácticos para discutir los cambios normativos e instó a una intervención estatal inmediata para destrabar la situación.
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) también expresó su preocupación por la situación y afirmó que ciertas actividades estratégicas “no pueden guiarse exclusivamente por la lógica del mercado si esto deriva en una extranjerización excesiva, siendo la presencia de actores nacionales un requisito para una adecuada preservación de los intereses soberanos”.
“La CAC aboga por que las discrepancias sean planteadas por vías institucionales, evitando medidas de fuerza como la señalada, que generan un severo daño para el país en su conjunto”.
PARALIZACIÓN EN VACA MUERTA
No solo el agro sintió el golpe de la paralización. En Neuquén se detuvo la construcción de la terminal offshore del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), a partir de la restricción del puerto de Bahía Blanca que impide realizar las maniobras pautadas.
Desde la Cámara Argentina de Energía (CADE) informaron que las operaciones portuarias de sus empresas asociadas están interrumpidas debido a la “indisponibilidad de prácticos por un conflicto cuyas causas son ajenas al sector que representan”, y alertaron que podría dificultar el abastecimiento por inconvenientes en el transporte.
Agencia NA






