Buenos Aires, 14 agosto (NA) – El financista Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas, defendió públicamente su relación con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y aseguró que el dirigente se comportó “como un señor” y lo ayudó “de manera desinteresada” a ampliar su llegada al mundo del fútbol.
En una entrevista televisiva, Vallejo reconoció que “es más fácil tener vínculo comercial con los equipos de fútbol” cuando existe una foto con el máximo dirigente del deporte argentino, aunque negó que Tapia le haya abierto puertas de forma directa.
Vallejo, imputado por lavado de dinero, asociación ilícita y apropiación indebida de tributos, explicó que Sur Finanzas ya era sponsor de “tres o cuatro equipos” antes de convertirse en patrocinador de la Liga Profesional. Aun así, admitió que la imagen tomada en el despacho de Tapia en la AFA tuvo impacto inmediato: “Después de esa foto te llaman desde Chaco For Ever hasta… Es más fácil tener la relación comercial con los equipos de fútbol”, afirmó.
El empresario sostuvo que su acercamiento a Tapia fue parte de una estrategia comercial y que el dirigente no recibió beneficios. “Le conté mi actividad comercial, le dije que me gustaría ser sponsor de la liga y de la AFA. Él lo entendió y se portó como un señor conmigo”, dijo. Se definió como “un chico de barrio” que comenzó a dedicarse a las finanzas en 2018 y que vio en el fútbol una plataforma para expandir su negocio de billetera virtual y servicios financieros.
La causa que lo investiga se tramita en el Juzgado Federal Nº 2 de Lomas de Zamora y está a cargo del juez Luis Armella, con la fiscal Cecilia Incardona como impulsora del expediente. Allí se analizan operaciones sospechosas vinculadas a mutuos firmados con Banfield en 2023 por un millón de dólares, que la Justicia sospecha fueron utilizados para lavar dinero mediante tasas elevadas y punitorios. Vallejo niega la usura y sostiene que se trató de acuerdos privados con tasas nominales “razonables”.
La investigación también apunta a una flota de autos de alta gama, entre ellos la Ferrari California negra valuada en unos 320.000 dólares, secuestrada días atrás en un garaje de Puerto Madero. El vehículo había sido transferido a nombre de una jubilada de 73 años, cuyo hijo se presentó como comprador de buena fe, pero la fiscal Incardona consideró que “no pudo acreditar debidamente la licitud de los fondos” utilizados para la operación. Vallejo buscó despegarse del actual titular del auto: “La Ferrari era de un holding y en agosto ya la habíamos vendido. Pobre chico que la compró, yo al titular no lo conozco”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, Vallejo fue consultado por un video que publicó en redes sociales con la frase “Mirá mi aura”, el gesto de “fuck you” y una leyenda contra un medio de comunicación. Explicó que se trató de una moda en redes y que lo subió “irónicamente”, luego de que le preguntaran por “farmear aura” en Instagram. “Todo el mundo estaba boludeando con eso, entonces irónicamente lo subí”, dijo.
El financista también fue interpelado sobre si las causas judiciales que rozan a la AFA son un “boludeo”. Se desmarcó: “Yo desconozco. Para eso está la Justicia, para investigar. No creo que esté ‘farmeando aura’”, respondió, en referencia a las imágenes de la casa atribuida al dirigente Pablo Toviggino que circularon en redes.
Mientras la investigación avanza y se revisan contratos, autos y flujos de dinero, la declaración de Vallejo vuelve a poner el foco en la intersección entre finanzas, fútbol y poder, y en el impacto que una foto en el despacho de la AFA puede tener en la construcción de negocios y reputaciones.
Agencia NA.






