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Dejó un riñón en una conservadora en Aeroparque y quedó detenido

Buenos Aires, 1 septiembre (NA)– Un insólito episodio ocurrido en el Aeroparque Jorge Newbery el 19 de agosto, terminó con un operativo de seguridad, la intervención de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), bomberos y personal médico, y con un abogado detenido y procesado por abandono de material biológico.

El caso, que comenzó como una supuesta “broma” para una amiga, derivó en una investigación judicial y en un despliegue que paralizó un amplio sector del aeropuerto porteño por varias horas.

Según informaron fuentes aeroportuarias a la Agencia Noticias Argentinas, el hombre fue identificado como Pablo Daniel Fagni, abogado, quien llegó a Aeroparque con una conservadora térmica que contenía un riñón animal preservado en hielo, según pudieron determinar los peritos.

Aproximadamente a las 6:50 de la mañana, el comerciante arribó en una camioneta utilitaria color blanca, colocó la conservadora térmica sobre un cantero en la zona exterior de la estación aérea, filmó un video con su teléfono celular y se retiró del lugar minutos después.

La caja permaneció abandonada hasta pasadas las 13:30, cuando taxistas y transeúntes advirtieron su presencia y alertaron a las autoridades debido a que la tapa exhibía una inscripción manuscrita que simulaba un decomiso oficial.

El contenedor térmico, habitualmente empleado para el traslado de medicamentos que demandan conservación en frío y sellado con cinta de seguridad con la advertencia «Frágil», presentaba una inscripción manuscrita con marcador negro: «Migraciones (secuestro). B.A., abogada ¿”respetable”? de Bariloche».

Personal de la PSA acordonó la zona, evacuó parcialmente el área y convocó a bomberos y especialistas en materiales peligrosos. Al abrir la conservadora, los agentes encontraron el órgano envuelto y refrigerado, lo que obligó a dar intervención inmediata al SAME y al juzgado federal de turno.

Personal de la PSA analizaron los videos grabados por las cámaras ubicadas en el sector, allí identificaron a Fagni, y establecieron el camino realizado por el abogado al salir desde Aeroparque.

Finalmente, los investigadores localizaron en Berisso la camioneta utilizada, a lo que se sumaron los informes de la compañía telefónica usada por Fagni, que determinaron su presencia en Aeroparque esa mañana.

Con estos elementos, la PSA allanó el domicilio del abogado, lo detuvo y secuestró un teléfono Samsung que continúa siendo peritado.

Al declarar ante el juez, Fagni admitió haber comprado el riñón y haberlo colocado en la conservadora, para luego dejarla en un cantero. Explicó que mantenía un vínculo de amistad con la persona destinataria de la broma desde el año pasado.

De acuerdo a su relato ante la Justicia, su intención era hacerle una broma a su amiga, a partir de charlas que habían mantenido luego de un viaje de la mujer a República Dominicana, en la cual habían bromeado sobre el consumo de alcohol durante sus vacaciones y la necesidad de “conseguirle un hígado nuevo”.

Comentó entonces que eligió un riñón animal porque le pareció que era el órgano que más se parecía a un hígado por su color. Detalló, además, que eligió Aeroparque para dejar la conservadora porque le quedaba de paso hacia su trabajo en Olivos y le pareció que, si grababa el video en una terminal aérea, le iba a dar más credibilidad a la broma.

Fagni dijo también estar arrepentido y que no había tomado conciencia del operativo que eso podía provocar.

En la resolución judicial se destacó que “el hallazgo de un objeto sospechoso con restos orgánicos y una inscripción de tono amenazante en una terminal aérea internacional constituía una situación con capacidad suficiente para generar temor en la comunidad”.

Fagni fue acusado de intimidación pública, un delito que prevé penas que van de dos a seis años de prisión, aunque seguirá en libertad mientras se sustancia el proceso, que está a cargo del juez Martínez De Giorgi, quien valoró que el imputado reconoció el hecho, colaboró con la pesquisa, carece de antecedentes condenatorios y posee residencia comprobada.

Respecto a la imputación por presuntas amenazas contra la destinataria del mensaje, el tribunal dictó la falta de mérito. Si bien la damnificada manifestó no haberse sentido intimidada, la sede judicial estimó prematuro clausurar dicha línea investigativa y dispuso aguardar el peritaje técnico sobre el teléfono celular del acusado para precisar el vínculo previo, el historial de comunicaciones y el móvil real del hecho.

El caso generó sorpresa entre los trabajadores del aeropuerto, que relataron que el operativo se desarrolló en pocos minutos y que la presencia de bomberos con trajes especiales llamó la atención de los pasajeros. “Pensamos que era una amenaza o un explosivo”, dijo un empleado de una aerolínea, que vio cómo se evacuaba el sector mientras se analizaba el contenido del contenedor.

Agencia NA.