Buenos Aires, 7 septiembre (NA) — El Gobierno pone en marcha este lunes la primera licitación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES por $200.000 millones destinado a reactivar los créditos hipotecarios en el país.
El puntapié de la iniciativa que busca volver a activar los préstamos tiene a varios actores involucrados tanto en la diagramación e instrumentación del proceso como en los interesados por adjudicarse el fondeo.
Los recursos provendrán del FGS, que tiene como director general de inversiones a Juan Cruz Micele, un hombre vinculado al mundo financiero como operador del mercado de capitales y asesor de finanzas, quien participó en el anuncio de la medida encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo.
Por el Fondo de ANSES, también tuvo un rol activo en las negociaciones previas con los bancos el subdirector ejecutivo de Operación, Raúl Osvaldo Benítez, un economista con trayectoria en entidades crediticias internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En el diseño de la medida también tuvieron injerencia directa, por parte de la cartera conducida por Caputo, el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase.
La operatividad del programa estará a cargo del Banco Central, que en el lanzamiento de la iniciativa estuvo representado por el vicepresidente segundo, Baltasar Romero Krause, un economista que fue asesor de bancos internacionales, como el Credit Suisse, en mercados emergentes.
Del lado de los interesados en participar de la compulsa, aparecen las principales entidades financieras públicas y privadas. El Banco Nación, el Ciudad y el Provincia dirán presente, lo mismo que el Banco Macro, BBVA, Santander, Galicia, Supervielle y Credicoop.
La competencia por ver la tasa más alta en la licitación para los plazos fijos UVA del FGS tendrá dos tramos: a 1 año, con tasa UVA más interés adicional mínimo del 2,5%, y a 5 años, con tasa UVA más interés adicional mínimo del 4,5%. La entidad que ofrezca un rendimiento extra superior a dicho piso se garantizará el fondeo oficial.
Ningún banco podrá quedarse con más del 20% del monto de cada licitación, mientras que los fondos adjudicados deberán transformarse en créditos hipotecarios para la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda dentro de los 90 días corridos posteriores.
Otro aspecto clave del programa es que el Gobierno estableció un tope para la tasa de los créditos hipotecarios. Las entidades financieras que utilicen estos fondos no podrán otorgar préstamos con una tasa superior a UVA + 7,50%.
Esto significa que el préstamo se ajustará por la evolución de la UVA, que acompaña la inflación, y sobre ese capital actualizado el banco podrá cobrar una tasa de interés que no supere el 7,5% anual. Cada entidad podrá ofrecer condiciones comerciales diferentes, pero siempre respetando ese límite fijado por el programa.
Ante este panorama, los bancos ya empezaron a ajustar sus tasas. Así lo hizo Macro, que anunció la baja a 7,5% de sus préstamos hipotecarios UVA para los clientes de Plan Sueldo Selecta, con plazo a 20 años. Credicoop también bajó de 8% a 7,5% para quienes cobran su sueldo en la entidad y destinen el préstamo a primera vivienda.
El Banco Ciudad fijó un 7,5% más UVA a 25 años de plazo para primera vivienda y un 9,5% para la segunda vivienda. BBVA, en tanto, ya cumplía con el requisito oficial ya que tiene la tasa de 7,5% para sus clientes de cuenta sueldo desde marzo. El resto de las entidades deberán comunicar después de la licitación cómo adaptan la tasa.
Agencia NA






