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Conocer la verdadera identidad 50 años después: “Se te viene el mundo abajo”

Buenos Aires, 13 septiembre (NA) – La vida de Nicole, Claudia y Nadia (estos últimos nombres son ficticios para proteger sus identidades) cambió de forma abrupta cuando un resultado de ADN confirmó que durante casi 50 años vivieron en una realidad incorrecta. En mayo de 1977 Nicole dio a luz a Claudia, pero en el hospital le entregaron a Nadia. Durante décadas supo que algo raro había y recién en 2021 logró hacerse un análisis que confirmó su duda: no era su hija biológica.

Fabián Sosa de los Santos, abogado de la causa, conversó con la agencia Noticias Argentinas a días de que se haya conocido la insólita indemnización que deberá pagar el Gobierno de Córdoba por el “error” hace casi cinco décadas y en la charla hizo un recorrido sobre cómo inició el caso, el dolor de conocer tanto tiempo después la verdad, y el fallo.

“De los cuatro progenitores en este caso fallecieron tres y solo Nicole está viva y es quien siempre tuvo la convicción, desde el día que nació la nena, de que no era su bebé”, empezó Sosa de los Santos.

El abogado contó que la mujer tuvo siete hijas y que Claudia era la del medio, por lo que ya había tenido otros partos sin problema: “La historia empieza cuando le traen a la bebé a la habitación y observa que tenía los ojos rojos, como si hubiese sufrido el parto, algo que le sorprendió porque el procedimiento fue normal”.

Nicole dudó y se lo dijo a su esposo, hoy fallecido, quien solo le respondió “¿Estás loca? ¿Cómo se van a confundir un bebé?”.

Pasó el tiempo y la convicción era cada vez más fuerte, pero recién se animó a contarlo cuando el hombre falleció: “Siendo ambas más grandes, Nicole empezó a ver diferencias con sus otras hijas, por lo que le planteó su incógnita a Claudia”.

Al principio tuvieron dificultades porque es un estudio caro, por lo que recién en el 2021 lograron ir a un instituto privado de Nueva Córdoba, que a los días les confirmó que no tenían ningún vínculo, por lo que ahora comenzaba una nueva vida: Nicole quería saber dónde estaba su hija biológica y Claudia dónde estaban sus padres.

“No hay que olvidarse que 1977 fue una etapa nefasta para la historia argentina porque había iniciado el Golpe de Estado, por lo que se pensó que se trataba de un caso más complejo”, explicó Sosa de los Santos.

Ante una posible vinculación con el terrorismo de estado, solicitaron intervención al Banco Nacional de Datos Genéticos a través de la Comisión Nacional de Derechos de la Identidad (CONADI), donde se encuentran todas las muestras que dieron los familiares de personas desaparecidas por la dictadura.

“Después de un tiempo supimos que ninguna tenía vínculo con algún desaparecido, por lo que llegamos a la conclusión de que hubo intercambio de bebés en el hospital. Creemos que hubo un error involuntario por parte de la partera, de la enfermera o de quien ese día entregó a estas dos familias cordobesa a la recién nacida”, detalló.

Con esa información iniciaba otro camino. Se cotejó cuántos nacimientos hubo ese día en el hospital, se descartó a los varones, y se determinó que tres mamás habían dado a luz a niñas, por lo que se empezó a pedirles las pruebas voluntariamente de datos genéticos.

En ese momento apareció Nadia, quien al principio fue reacia, pero al tiempo aceptó, se hizo el ADN y también descubrió la verdad. En febrero de 2024 las citaron a las tres y les informan por separado que lo que estaba pasando: Nicole es la mamá biológica de Nadia.

“A ella se le vino el mundo abajo, no estaba preparada para recibir esa noticia. Estaba ahí, le preguntaron si la quería conocer y salió corriendo. ¿Sabes lo que debe ser que a los 47 años te digan que tu familia en realidad no es tu familia y que en la oficina del lado está tu madre biológica?”, reflexionó.

Meses más tarde, con tratamientos psicológicos, Nicole y Nadia lograron conocerse y empezar un vínculo para tratar de reconstruir una parte de la historia: “La niñez, la adolescencia, la pubertad, el primer novio, la fiesta de 15 años, su primer trabajo, todo lo que una persona puede vivir en la vida, lo perdieron”.

Ahora faltaba saber la verdadera historia de Claudia, quien todavía seguía sin saber quién eran sus padres: “Pedimos que los hermanos de Nadia den muestras para constatar si el intercambio fue entre las dos familias o era algo más grande”.

“Los que viven en Córdoba se negaron, pero sí brindó una hermana que vive en Uruguay. Como corresponde, se hizo vía Cancillería el pedido, se mandaron las muestras con la cadena de custodia y al hacerse el cotejo se determinó que Claudia había sido intercambiada por Nadia”, detalló.

Las tres pudieron encontrar a su verdadera familia, saber cuál era su apellido correcto, pero Claudia nunca pudo conocer a sus padres porque fallecieron hace años, lo que generó un daño aún mayor.

RESPUESTA DE LA JUSTICIA

A poco tiempo de conocer la verdad, la Justicia respondió. Mariano Díaz Villasuso, juez en lo Civil y Comercial 35 de la ciudad de Córdoba, consideró en los últimos días probado el intercambio ocurrido en mayo de 1977 y las indemnizó.

En la resolución, el magistrado explicó que no se logró establecer cómo ocurrió el intercambio ni identificó a una persona responsable dentro de la maternidad, pero sí se pudo determinar que ambas fueron entregadas a distintas familias.

Las dos mujeres y la madre recibirán una indemnización de entre $25 y $30 millones, más intereses: “El resultado del monto es realmente anecdótico porque, por más que nos hubiesen dado lugar al 100% de lo que pedíamos, nada va a suplir lo que vivieron”.

Sin embargo, el abogado subrayó en la conversación con este medio que recurrieron a la cámara de apelaciones debido a que, de igual modo, el monto otorgado es “muy bajo”.

Agencia NA