Buenos Aires, 22 septiembre (NA) — El presidente estadounidense, Donald Trump, en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, defendió su gestión en los conflictos en el mundo y advirtió que podría “aniquilar” a Irán, aunque no descartó un acuerdo con sus líderes para poner fin a la guerra después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Durante sus dos primeros años de regreso al cargo, Trump planteó su enfoque de la política exterior como el despliegue del poder estadounidense para resolver “décadas de desafíos intratables” que los líderes estadounidenses anteriores no habían logrado abordar.
“No creo en dejar que los problemas se agraven. Solo se vuelven más difíciles de resolver. Así que, mientras otros hablaban, yo actuaba”, dijo el mandatario estadounidense, citado por la cadena CBS News y supo la Agencia Noticias Argentinas.
En su mensaje, de aproximadamente 35 minutos, Trump justificó su decisión de iniciar la guerra con Irán, presentándola como un esfuerzo para impedir que Teherán adquiera un arma nuclear. Tras relatar los acontecimientos previos a la guerra y las negociaciones fallidas para poner fin a los combates en los últimos meses, el jefe de la Casa Blanca afirmó tener “una decisión importante que tomar”.
“¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho más grande de lo que jamás fue, tal vez uno de los más grandes de Oriente Medio o incluso del mundo?”, dijo. “¿O aniquilo a la República Islámica rápidamente, sin darles jamás la oportunidad de matar y destruir personas y países de nuevo? ¿Los condeno al infierno sin posibilidad de supervivencia ni esperanza de grandeza futura o de generaciones venideras?”, planteó.
Donald Trump afirmó en un discurso previo a la cumbre anual de la ONU que confía en alcanzar un acuerdo con Irán y que lo hará “de una forma u otra”. También sostuvo que Estados Unidos posee más municiones de las que podrían imaginar usar, pese a informes del inspector general del Pentágono sobre una “escasez estratégica de municiones” ligada a la guerra en Irán.
El presidente pronunció sus declaraciones antes de reunirse con otros líderes mundiales, entre ellos el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Durante el discurso, Trump resaltó que, a su juicio, ha logrado avances en seguridad y paz donde otros líderes no pudieron, y subrayó: “Mientras otros hablaban, yo actuaba”, reivindicando su gestión para convertir a Estados Unidos en “el país más poderoso del mundo”.
INTERVENCIÓN EN VENEZUELA
El presidente norteamericano también hizo hincapié en la influencia de Estados Unidos en el hemisferio occidental, destacando en particular la intervención estadounidense en Venezuela que permitió el derrocamiento y detención de Nicolás Maduro y la adquisición de miles de millones de barriles de petróleo venezolano.
“Al vencedor le pertenecen las riquezas”, sostuvo. “Nuestras acciones en Venezuela demuestran que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra Estados Unidos se afiancen en ningún lugar del hemisferio occidental, y si es necesario, utilizaremos nuestro incomparable poderío militar para salvaguardar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos”.
Trump también destacó el nuevo acuerdo de seguridad que, según dijo, Estados Unidos alcanzó con Groenlandia y Dinamarca, calificando a la isla ártica como la “frontera norte de Norteamérica”. Estados Unidos, que ya cuenta con presencia militar en Groenlandia, construirá dos bases militares “importantes”, afirmó.
Las disputas sobre Groenlandia, el comercio, el gasto en defensa y la insistencia de Trump en que los miembros de la OTAN colaboren en la guerra contra Irán lo han enfrentado frecuentemente con Canadá y los estados europeos durante el último año.
En un nuevo episodio de su defensa de la aceleración tecnológica, el dirigente volvió a criticar con dureza a quienes advierten sobre los riesgos de la inteligencia artificial y propuso cambiar su nombre por “superinteligencia” o “SI” para reflejar su alcance.
“Toda nueva tecnología importante conlleva desafíos. Y la superinteligencia no es una excepción”, afirmó. “Sin embargo, las mismas personas que decían que todos moriríamos en 12 años a causa del calentamiento global… y nadie murió, son las mismas que ahora dicen que la IA nos matará a todos, que los robots nos atacarán y que todo se convertirá en un desastre total”, sostuvo, en un pasaje de su diatriba contra los críticos.
Volvió sobre su postura central: “No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la revolución industrial”, y garantizó que Estados Unidos intentará mantener su liderazgo en la materia “de forma segura y responsable”.
Agencia NA






