Buenos Aires, 23 septiembre (NA) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esperaba a su par de China, Xi Jinping, con un programa espectacular de bienvenida y actividades, que enmarcarán la importante cumbre prevista para mañana entre ambos.
Una cena de Estado con personalidades destacadas del mundo de la tecnología, una ceremonia militar en la Casa Blanca con sobrevuelos de aviones a reacción y una visita a los Archivos Nacionales, donde se conservan la Declaración de Independencia y la Constitución originales, son los actos destacados por los medios internacionales para esta visita histórica.
Xi Jinping realiza su primera visita en 11 años a Estados Unidos, donde este jueves se reunirá con su homólogo, Donald Trump, en lo que será el tercer encuentro que mantienen en menos de un año ambos mandatarios.
El mandatario chino no llevará consigo una gran delegación de altos ejecutivos de grandes empresas, como sí hizo Trump durante su visita a Pekín en mayo de este año, anticipó The Wall Street Journal y pudo establecer la Agencia Noticias Argentinas.
LOS ARANCELES
Trump se ve atrapado entre su promesa de terminar con las importaciones chinas mediante aranceles y los posibles acuerdos con China que salgan de este encuentro, justo antes de las elecciones de mitad de mandato y de la expiración de una tregua comercial, planteó un analista en Reuters.
El principal tema de la agenda será la extensión de la frágil tregua comercial, que expira el 10 de noviembre.
También se espera una reducción mutua de los aranceles: ambas partes se refieren a esto como el objetivo “30 por 30”, consistente en la eliminación de 30.000 millones de dólares en bienes importados por cada lado.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
En el plano de la Inteligencia Artificial (IA) que ambos países observan como de alto impacto en el equilibrio general de poder, tanto en el ámbito económico como en el de la seguridad, las dos principales preocupaciones de Estados Unidos respecto al enfoque de China son la destilación (o uso por parte de empresas chinas de modelos estadounidenses para entrenar los suyos) y la posibilidad de que actores malintencionados puedan utilizar los modelos chinos de forma peligrosa.
China no quiere que el debate sobre la seguridad se convierta en un instrumento para limitar su desarrollo tecnológico.
CUATRO LÍNEAS ROJAS
En vísperas de la visita, el periódico oficial chino People’s Daily señaló cuatro líneas rojas para China: la cuestión de Taiwán, la democracia y los derechos humanos, los sistemas y vías políticas, y el derecho al desarrollo.
Con relación a la primera cuestión, Pekín podría basar su argumento en un comunicado conjunto firmado por los dos países en 1982, en el que Washington expresa su intención de reducir gradualmente las ventas de armas a la isla.
China también estaría buscando que Estados Unidos suspenda las entregas de armamento que Taiwán ya adquirió.
Agencia NA






