Buenos Aires, 24 septiembre (NA) — El conflicto legal y patrimonial entre la bailarina Gisela Bernal y el empresario Ariel Diwan sumó un capítulo: el posible remate de la propiedad que habitaron durante su relación en el barrio de Palermo, de la cual le corresponde el 50% a cada uno.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el conflicto se debe a que el proceso de remate se realizó por un valor tasado muy por debajo del mercado, a raíz del deterioro del inmueble. El inmueble valió 800 mil dólares en su momento y hoy lo valuaron en tan solo 300 mil.
De acuerdo con la información que confirmó la propia bailarina en diálogo con un móvil de Intrusos (América TV), un tasador se presentó recientemente en la vivienda para fijarle un precio oficial a la propiedad, en medio de este conflicto y del proceso de desalojo.
La propiedad se divide legalmente en 50% para cada uno; sin embargo, la parte que le corresponde a Bernal se encuentra embargada por deudas con su exabogado, lo que activó la medida judicial. Ella reside actualmente en el inmueble.
“Si se hace la subasta, obviamente me tengo que ir de la casa”, le dijo la bailarina a la periodista Paula Varela y le aseguró que “ya tiene un plan B”.
Por otra parte, el empresario sostiene que quiere “venderla y que cada uno se quede con la parte que le corresponde y cerrar de una vez por todas el tema que los une”.
Otro de los datos que dieron a conocer en Intrusos fue el interés de un grupo inmobiliario y una constructora en el terreno debido a la ubicación exclusiva en la zona.
Agencia NA






