Inicio / Nacionales / América Latina reduce su ritmo de crecimiento al 2,2% en 2026, según el Banco Mundial

América Latina reduce su ritmo de crecimiento al 2,2% en 2026, según el Banco Mundial

Buenos Aires, 6 octubre (NA) — El Banco Mundial proyecta que América Latina y el Caribe reducirán ligeramente su ritmo de crecimiento hasta el 2,2% en 2026, frente al 2,4% registrado el año pasado, según las previsiones regionales publicadas este martes.

En el grupo de países con mejor desempeño sobresalen El Salvador, Paraguay y Argentina. El Salvador, con un crecimiento estimado del 4,5%, y Paraguay, del 4,7%, se benefician de mejores condiciones de seguridad y políticas de austeridad fiscal que han estimulado una inversión privada vigorosa, explica la entidad.

Argentina aparece con una proyección del 2,1% y se perfila para crecer durante tres años consecutivos, de 2025 a 2027, por primera vez en casi dos décadas, impulsada por el ajuste fiscal, reformas tributarias y una economía más abierta, añade el comunicado citado por RFI y Agencia Noticias Argentinas. No obstante, esa cifra representa una baja respecto al 4,5% alcanzado el año pasado.

El Banco Mundial difunde estas previsiones una semana antes del inicio de su reunión bianual. Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del BM para la región, afirmó que América Latina y el Caribe tiene el potencial para alcanzar un crecimiento más sólido y ambicioso y que los países con marcos macroeconómicos robustos, instituciones fortalecidas y reformas están demostrando que es posible lograr un mayor dinamismo.

Las dos economías más grandes de la región, Brasil y México, muestran señales de estancamiento: Brasil con un 2,1% y México con un 1,4%. El BM atribuye ese desempeño a las estrictas condiciones monetarias necesarias para sostener la desinflación, la incertidumbre en políticas económicas y la pérdida de impulso en la inversión pública.

El informe advierte que un ritmo de crecimiento insuficiente limita las oportunidades de reducir la pobreza y la informalidad económica en la región. Además, la intensificación del fenómeno de El Niño puede afectar la actividad económica por múltiples vías, desde sequías que reducen la generación hidroeléctrica y dañan la agricultura hasta episodios de lluvias extremas.

El Banco Mundial señala también la volatilidad de los precios de la energía como un riesgo clave para la inflación, y estima que los bancos centrales probablemente mantendrán tasas de interés más altas por más tiempo para contener los precios.

A ello se suma la escalada de violencia en Oriente Medio tras el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán iniciado a finales de febrero, que ha impulsado los precios mundiales de la energía y agregado riesgos externos a la región.

Agencia NA