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“‘35 Orgullos’ es memoria y una trinchera”: la comunidad LGBT y un revisionismo histórico visual

Buenos Aires, 25 octubre (NA) — La secretaria de la Comunidad Homosexual Argentina, María Laura Óliver, sostuvo que la exposición de imágenes “35 Orgullos” no es solo “un ejercicio de memoria, sino además, una trinchera”, en el marco de una de las actividades que se realizará en los días previos a la 35.ª Marcha del Orgullo

La muestra se inaugurará el próximo viernes 30 de octubre, bajo el lema “Del Edicto a la Ley. Memoria, visibilidad y lucha”. El recorrido histórico, político y visual atraviesa más de cuatro décadas de activismo LGBTIQ+ en Argentina, desde las primeras acciones callejeras hasta las conquistas legislativas de la democracia.

La iniciativa, organizada por la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo – Línea Histórica y el Frente Orgullo y Lucha -espacio en el que participa activamente la Comunidad Homosexual Argentina (CHA)-, se nutre del Área de Memoria de la CHA y de activistas independientes, junto a la mirada de reconocidos fotógrafos, así como archivos cedidos por diversos medios de comunicación, entre los que se destaca la Agencia Noticias Argentinas.

En diálogo con este medio, la secretaria de la CHA analizó el valor pedagógico y político de esta reconstrucción visual: apelar a la memoria colectiva del movimiento no solo permite a las nuevas generaciones dimensionar el camino recorrido, sino que funciona como una “trinchera” para defender los derechos conquistados frente al avance de los discursos de odio.

Noticias Argentinas – ¿Qué representa apelar a la memoria de la comunidad en el contexto político y social actual?

María Laura Olivier – La importancia de llamar a la memoria, más que nada en este contexto político y social en el que estamos, no deja de ser una herramienta para documentar la historia de resistencia frente a la invisibilización y a la violencia institucional. Pero también entendemos y creemos que es un puente pedagógico y generacional.

NA – ¿Qué lugar ocupa esta muestra?

MLO – Es un archivo visual que va a permitir que muchas de las nuevas generaciones puedan dimensionar el recorrido que hizo la comunidad LGBTIQ+ en estos 35 años de marcha. Desde la CHA, en más de 42 años de existencia, haber concretado la primera marcha del orgullo y la visibilización de la lucha en las calles ha sido un hito fundamental, un antes y un después en la historia del movimiento en la Argentina. Sirve para entender que los derechos conquistados se siguen defendiendo y que no podemos descansarnos, porque nos están queriendo arrebatar muchas de las conquistas logradas.

NA – En ese recorrido histórico, ¿cómo cambió la dinámica de las movilizaciones y qué recuerdos evoca ese archivo visual?

MLO – Cada una de las fotos, de cada una de las marchas, cada una de nosotras tiene recuerdos que nos evocan distintos momentos. La primera marcha de noviembre fue muy importante porque el cambio de estación hizo toda una reforma en el estilo. Siempre en junio nos tocaba con unos fríos terrible, éramos pocas personas en la Plaza de Mayo; en cambio, en noviembre fue un antes y un después. Y después encontrás en las fotos a muchas compañeras, compañeros y compañeres que hoy ya no están: muchos se los llevó la pandemia del VIH, compañeras travesti trans que fueron asesinadas… tantas personas que dejaron su vida en esta lucha por los derechos de igualdad.

NA – ¿Cuál considerás que fue uno de los mayores cambios sociales a lo largo de estos años?

MLO – Creo que uno de los cambios más importantes a nivel social es la masividad que tienen hoy las marchas. En los comienzos eran unas pocas personas, la mayoría con los rostros tapados. Y lamentablemente toda esa “primavera LGBTIQ+”, que es una de las etapas en la línea de tiempo de la muestra, se ve ennegrecida por lo que estamos padeciendo en estos últimos tres años bajo este régimen. Muchas personas sienten que ya no se puede caminar tranquilamente por las calles, que no podemos manifestarnos libremente ni ir de la mano con la persona amada. Los discursos de odio no son una expresión solamente en redes: se materializan sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras vidas.

NA – ¿Hay alguna anécdota de esas jornadas de marcha que recuerdes con especial cariño?

MLO – Recuerdo anécdotas como la de la marcha cuando la consigna era “en la sombra de la hipocresía brillar”. Nos sorprendió: estábamos cantando la canción del Indio y, cuando llegábamos por la avenida de Mayo a la 9 de Julio, nos cayó una lluvia terrible. Todo el mundo siguió bailando bajo la lluvia y cantando “A brillar mi amor” como si nada pasara. O llegar a la zona de Plaza de Mayo a las 6 de la mañana para armar la carroza y terminar cerca de las 10:30 o 11 de la noche. Pasan tantas cosas ese día, se vienen miles de recuerdos.

NA – Ante este escenario y los intentos de recorte de derechos, ¿cuáles son los reclamos centrales hoy?

MLO – La Argentina se convirtió en una sociedad diferente después de la aprobación del matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de Género; fueron cambios sociales y a nivel estatal profundos. Hoy aparecen DNUs intentando recortarnos derechos, pero no bajamos los brazos. Trabajamos muy fuertemente con la ley Reconocer y Reparar en pos del reconocimiento a las personas travesti trans adultas mayores en la provincia de Buenos Aires.

NA – ¿La exposición toma un lugar de revisionismo histórico?

MLO – ’35 Orgullos’ no es solo un ejercicio de memoria: es una trinchera frente al avance de los discursos de odio y las políticas de crueldad del gobierno de Milei. No vamos a dejar de marchar ni de sentirnos muy orgullosas, orgullosos y orgulloses de ser las personas que somos, y ante el fascismo nuestra respuesta sigue siendo colectiva: no daremos ni un paso atrás.

La exposición desplegará una línea de tiempo, fotogalerías de gran formato y espacios de homenaje a referentes fundamentales del movimiento como César Cigliutti, Ilse Fuskova y Lohana Berkins.

Se inaugurará en el Centro Cultural Universitario Paco Urondo y podrá visitarse hasta el 20 de noviembre en la sede de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Agencia NA