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Elecciones en Estados Unidos: ¿Cómo podría afectar una derrota de Trump el respaldo financiero a la Argentina?

Buenos Aires, 1 de noviembre (NA) — Estados Unidos celebrará sus elecciones legislativas de medio término el próximo martes 3 de noviembre y en ellas se renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado.

Donald Trump pondrá en juego el control republicano del Congreso para la segunda mitad de su mandato, en un escenario que también concentra la atención de la Argentina por el respaldo financiero de Washington al gobierno de Javier Milei.

¿Puede un mal resultado condicionar ese apoyo?

En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el economista Alberto Ades y el analista Marcelo Elizondo proyectaron que el oficialismo de Trump perderá la mayoría en la Cámara de Representantes y contemplaron que también podría perder el control del Senado.

Un Congreso menos “trumpista” podría imponer mayores restricciones internas al presidente.

Según Ades, perder la Cámara baja dificultaría nuevos estímulos fiscales y bajas de impuestos; una derrota en el Senado lo obligaría, además, a negociar nombramientos con los demócratas.

“Si el resultado electoral es muy desfavorable para Trump, vamos a tener un presidente más débil, asediado y en el extremo, tal vez hasta forzado a reemplazar a miembros de su gabinete”, advirtió.

Una eventual salida de Scott Bessent dejaría a la Argentina sin uno de los principales impulsores del respaldo financiero estadounidense, en un momento en que, según Ades, el mercado cuenta con una nueva asistencia para 2027.

“Bessent es la persona clave de apoyo a la Argentina”, sostuvo.

Aunque recordó que la asistencia de 2025 requirió la anuencia de Trump, destacó el papel del secretario del Tesoro y planteó que un eventual nuevo paquete podría contribuir a estabilizar la demanda de divisas antes de las elecciones presidenciales.

“Creo que sería negativo para la Argentina si renunciara”, señaló sobre una eventual salida.

Ese apoyo resulta clave para las expectativas sobre el dólar.

Para Gustavo Neffa, la existencia de un prestamista de última instancia puede inhibir las presiones cambiarias e incluso compensar el comportamiento deficitario de algunas variables económicas.

“Ese prestamista de última instancia, que podría ser el Tesoro de Estados Unidos, siempre es un shock de expectativas positivas: vos no le vas a apostar al dólar si sabés que viene del otro lado”, afirmó.

El apoyo del Tesoro norteamericano tuvo un papel central antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025.

En una operación con pocos antecedentes, Bessent intervino en el mercado local mediante la venta de dólares para contener la cotización en medio de las presiones cambiarias que imponía el contexto electoral.

Tras el movimiento, se anunció un swap de monedas de hasta US$20.000 millones que continúa vigente.

De todas formas, un mal resultado para Trump también podría favorecer a la Argentina. Ades explicó que una menor capacidad para impulsar estímulos fiscales podría derivar en una economía estadounidense más débil y, eventualmente, en tasas de interés más bajas.

Según su análisis, eso podría beneficiar a los mercados emergentes, siempre que no estuviera acompañado por una crisis en Estados Unidos.

La posibilidad de que un Congreso menos alineado con Trump genere obstáculos para el financiamiento de inversiones en la Argentina es otra de las preguntas que abre la elección.

Sin embargo, Elizondo no prevé que esos anuncios sean rechazados por los legisladores estadounidenses.

“Yo no veo que a Trump le vayan a dificultar las capacidades de acción internacionales porque tenga debilidad en el Congreso”, sostuvo.

Aunque anticipó mayores obstáculos para la gestión doméstica, recordó que los presidentes estadounidenses suelen gobernar con congresos opositores.

Un Trump más débil enfrentaría mayores dificultades para gobernar, pero eso no implicaría necesariamente un retiro inmediato del respaldo a la Argentina.

Mientras Ades pone el foco en la continuidad de Bessent, Elizondo relativiza que una derrota legislativa altere la política exterior del presidente: “Yo no creo que vaya a afectar mucho a su acción internacional”, concluyó.

Agencia NA