El vocero presidencial Manuel Adorni se pronunció hoy sobre la difusión de audios atribuidos a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y advirtió que, de confirmarse su autenticidad, se trataría de un hecho sin precedentes en la historia argentina: la grabación de un funcionario dentro de la Casa Rosada.
En mensajes publicados en su cuenta de X, Adorni sostuvo que la circulación de esos registros a menos de diez días de la elección en la provincia de Buenos Aires demuestra que “es una operación orquestada” destinada a “desestabilizar al gobierno e influir maliciosamente en el proceso electoral”.
“En cuanto a los supuestos audios de Karina Milei: si los audios son verdaderos estamos ante un escándalo sin precedentes. Sería la primera vez en la historia Argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada”, escribió el legislador porteño electo.
Y agregó: “La difusión de estos audios, a 10 días de la elección de la provincia de Buenos Aires, confirma que todo lo que viene ocurriendo es una operación orquestada y diagramada de desinformación, con el evidente objetivo de desestabilizar al gobierno e influir maliciosamente en el proceso electoral. Fin”.
Los audios emergen en medio del escándalo por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). A diferencia de las filtraciones previas atribuidas a Diego Spagnuolo, esta vez los registros son señalados como pertenecientes a Karina Milei, quien en los fragmentos se refiere a la interna libertaria.
En uno de los audios, de apenas ocho segundos, se la escucha decir: “No vamos a entrar en la pelea, nosotros tenemos que estar unidos”. En otro pasaje se la oye quejarse: “Porque yo entro a las 8 de la mañana y me voy a las 11 de la noche de la Casa Rosada”, en un tono que suena a reproche hacia su interlocutor.
La circulación de estos audios reactiva la polémica sobre filtraciones y seguridad dentro del entorno presidencial y plantea preguntas sobre la veracidad de las grabaciones y su origen. Hasta el momento no hubo confirmación oficial sobre la autenticidad de los audios ni precisiones sobre una investigación que determine quién los difundió y con qué propósito.
El caso suma tensión a la agenda política en la semana previa a una elección clave en la provincia de Buenos Aires y promete seguir en el centro del debate público en las próximas horas.