Buenos Aires, 11 diciembre (NA)- La Justicia en lo Contencioso Administrativo de San Isidro dictó un fallo que suspende la habilitación de todos los nuevos desarrollos inmobiliarios en altura en Tigre, hasta que el municipio actualice su código urbano y se debata una normativa de crecimiento con estudios de impacto ambiental, urbano y social. La medida no alcanza a las obras que ya cuentan con permiso y están en ejecución.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, en la resolución del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 2, el propio municipio reconoció que el crecimiento en altura se produjo con un código urbanístico de más de 30 años, sin una planificación acorde al aumento de la población ni a la presión sobre servicios básicos. El fallo tiene vigencia hasta que el Concejo Deliberante apruebe una nueva normativa o, como máximo, por seis meses.
La causa se originó en un amparo ambiental presentado por el concejal electo Sebastián Rovira (Fuerza Patria) junto a la organización Compromiso con Tigre, que viene reclamando una revisión integral del modelo de desarrollo inmobiliario en la zona norte del conurbano. De acuerdo con el expediente, el municipio estaba en condiciones de aprobar 103 proyectos nuevos en altura sin contar con los estudios obligatorios sobre el impacto que tendrían en la infraestructura existente.
El juez cuestionó además que el decreto municipal 935/25, firmado en septiembre por el intendente Julio Zamora, sólo había dispuesto un freno a las obras por encima de los ocho pisos (27 metros) como medida preventiva, pero sin un sustento técnico claro que diferenciara el impacto de esas torres respecto de edificios más bajos. En su fallo, remarcó la falta de audiencias públicas, la inexistencia de un plan de actualización del código y los reiterados reclamos vecinales.
Entre los argumentos incorporados al expediente figuran las advertencias de especialistas y residentes por la saturación de cloacas y redes de agua, el colapso del tránsito en accesos y avenidas principales y la opacidad de los procesos de habilitación de nuevas torres. El fallo ordena al municipio que, mientras dure la suspensión, avance en la elaboración de un nuevo Código Urbano que contemple estudios de capacidad de carga de servicios, densidad poblacional y protección de humedales y áreas sensibles.
Desde el entorno de Zamora, la respuesta oficial fue que el municipio ya venía trabajando en un esquema transitorio de límites a la altura edilicia y que el objetivo es “ordenar el desarrollo urbano de Tigre” sin frenar la inversión. Sin embargo, el fallo obliga a acelerar tiempos y a discutir en el Concejo Deliberante una normativa que equilibre el interés inmobiliario con las demandas de los vecinos por servicios, ambiente y calidad de vida.
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