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Genaro: el bodegón de pizzas y sabores caseros que es un legado en sí mismo

Buenos Aires, 12 enero (NA) – Genaro (Casa de Pizzas y Comidas Caseras) es su contraparte perfecta para los amantes de lo salado. Ubicado estratégicamente sobre la colectora de la Avenida Buenos Aires, este establecimiento se ha ganado un lugar en el corazón de los geselinos y turistas que buscan calidad, abundancia y ese trato familiar que solo un negocio local puede ofrecer.

MÁS QUE UNA PIZZERÍA: ALMA DE BODEGÓN

Aunque su nombre nos remite directamente a la pizza, Genaro es en realidad un bodegón moderno. Su propuesta gastronómica es amplia y honesta:

* La Pizza: El sello de la casa. Se destaca por una masa con el punto justo de cocción y una generosidad en los ingredientes (especialmente el queso) que ya es marca registrada.
* Comidas Caseras: Aquí es donde Genaro sorprende. Muchos clientes habituales van especialmente por sus pastas caseras, su bondiola o sus focaccias, que reciben elogios constantes por su sabor “como hecho en casa”.
* Empanadas y Picadas: Ideales para quienes prefieren algo al paso o para llevar a la playa, con un tamaño y relleno que no defraudan.

EL AMBIENTE Y LA UBICACIÓN

Su ubicación en la zona de la Avenida Buenos Aires lo hace ideal para evitar las aglomeraciones del centro. El local tiene un ambiente distendido y auténtico, perfecto tanto para una cena tranquila después de todo el día de sol como para pedir comida y llevarla a la cabaña (el servicio de take away y delivery es muy eficiente).

Si estás de camino a la ruta para emprender el regreso, Genaro es la “última cena” ideal para despedirse de Gesell con el estómago contento y una sonrisa.

UNA HERENCIA DE SABOR: EL ADN DE LA FAMILIA DETRÁS DE GENARO

Para entender por qué en Genaro todo tiene un sabor tan auténtico, hay que mirar hacia atrás, a las raíces mismas de la gastronomía geselina. Este establecimiento no nació de la nada; lleva en su ADN el prestigio de una de las familias más emblemáticas de la ciudad: los creadores de La Austríaca y la mítica casa de tortas Hans El Alemán.

Esta conexión no es un dato menor. Hablamos de una tradición del “buen comer” que se ha transmitido de generación en generación. En Genaro, esa escuela alemana y europea —donde prima la materia prima de excelencia, la elaboración propia y el respeto por las recetas originales— se traduce ahora al universo de la pizza y las comidas caseras.

* De la pastelería al horno de barro: Así como Hans El Alemán se convirtió en un templo de la repostería, Genaro aplica ese mismo rigor artesanal a sus masas y salsas.
* Legado familiar: Visitar Genaro es, en cierta medida, rendir homenaje a una historia familiar que ayudó a construir la identidad culinaria de Villa Gesell. Es la garantía de que quien está en la cocina conoce el oficio y entiende que comer bien es parte fundamental de la experiencia de vivir (o visitar) la Villa.