Buenos Aires, 13 enero (NA) – Una investigación impulsada por la Fundación ZamorArte permitió localizar en Estados Unidos una tabla gótica que había desaparecido de Villalpando, España, en 1957. La obra fue identificada en el Michele and Donald D’Amour Museum of Fine Arts, en la ciudad de Springfield, Massachusetts, y se convierte en el primer caso documentado de una pieza de arte de paradero desconocido cuya localización fue posible mediante el uso de inteligencia artificial (IA).
La identificación fue realizada por el historiador del arte y técnico de la Fundación ZamorArte, Jaime Gallego, quien determinó que se trata de una tabla pintada a mediados del siglo XV por Nicolás Francés, uno de los artistas más destacados del gótico internacional en la Península Ibérica. La pintura, titulada Procesión al Monte Gargano, formó parte del retablo de la iglesia de San Miguel de Villalpando, en Zamora, y es una de las cuatro tablas originales que componían el conjunto.
El retablo estaba integrado por cuatro pinturas “hermanas”. Hasta ahora, tres de ellas habían sido localizadas en importantes instituciones museísticas: el Museo de Arte de Cincinnati, el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y el Museo de Montserrat. La cuarta tabla permanecía en paradero desconocido desde su salida de Villalpando en 1957, sin que existieran datos concluyentes sobre su destino.
Según informó la Fundación ZamorArte, la localización de la obra fue posible gracias a una metodología de investigación innovadora desarrollada por Gallego, que combina el análisis documental tradicional con herramientas de inteligencia artificial. Tras varios meses de trabajo, el investigador localizó un negativo fotográfico fechado en 1960 en el Institut Amatller, procedente del fondo del historiador y marchante José Gudiol Ricart. Este documento acreditó la presencia de la pintura en el mercado internacional del arte en la segunda mitad del siglo XX y resultó clave para seguir su rastro.
A partir de ese hallazgo, se analizó la correspondencia mantenida entre la Schaeffer Gallery de Nueva York y el Cincinnati Art Museum, en la que se constató el interés de esta institución por adquirir la pintura, aunque la operación no llegó a concretarse. Para determinar su ubicación actual, se aplicaron técnicas de IA a la imagen histórica del negativo, cuyos resultados arrojaron coincidencias exactas con fotografías recientes tomadas por visitantes del museo estadounidense.
El análisis de los metadatos de esas imágenes permitió identificar la tabla en los archivos digitales del Michele and Donald D’Amour Museum of Fine Arts, institución que confirmó oficialmente que custodia la obra en su galería de arte medieval. El museo colaboró con ZamorArte en la reconstrucción del recorrido de la pieza hasta su ingreso en la colección, aportando documentación y material fotográfico.
Ante el hallazgo, Gallego señaló que “aunque duele tener esta y otras pinturas tan lejos de Villalpando, hoy solo queda lamentar que el patrimonio se haya malvendido y asumir que no se pueda exigir su devolución”. No obstante, subrayó que la localización de la obra es “un motivo más para valorar el patrimonio que aún se conserva y cuidarlo mejor”, especialmente la iglesia de San Miguel, que actualmente presenta un grave estado de deterioro.
El investigador destacó además que “las cuatro tablas de Nicolás Francés han sido las mejores embajadoras de la villa” y expresó su deseo de que en el futuro puedan reunirse en una exposición temporal en el proyectado Museo de la iglesia de San Pedro de Villalpando. La investigación será presentada en el Congreso Internacional Memoria de la Ausencia, que se celebrará próximamente en la ciudad de Burgos.
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