Buenos Aires, 16 enero (NA) – Miguel Esteban, una localidad de la provincia de Toledo, en el centro de España, presentó un estudio que, según sus autores, aporta nuevas pruebas para identificar al municipio como el “lugar de La Mancha” mencionado por Miguel de Cervantes al inicio de Don Quijote de la Mancha.
La investigación, que fue presentada este viernes en la Casa de Castilla-La Mancha en Madrid, se apoya en documentación hallada en archivos parroquiales y de órdenes militares, donde aparecen hidalgos citados en la obra cervantina.
El trabajo sostiene que personajes y episodios del Quijote y del Persiles se inspiraron en las vidas y andanzas de las familias Acuña, Carrión, Villaseñor y Ludeña, activas en la comarca durante el siglo XVI.
Según fuentes municipales, las coincidencias incluyen referencias a molinos de viento, duelos con lanza, falsos caballeros, apaleamientos de curas, muertes por melancolía y sobrinas nobles huérfanas.
La cercanía del pueblo a El Toboso —a unos 5 kilómetros de distancia— y la presencia histórica de hidalgos entre los siglos XIV y XVII refuerzan la hipótesis.
Aunque durante décadas Miguel Esteban tuvo escaso respaldo en los debates cervantinos, recientes aportes de pensadores y escritores como Ciriaco Morón Arroyo y José María Merino reabrieron la discusión sobre el origen geográfico del mítico “lugar de La Mancha”.
Don Quijote de la Mancha es una de las más grandes obras de la literatura universal. Narra las aventuras de Alonso Quijano, un hidalgo que enloquece por leer novelas de caballería y decide convertirse en caballero andante, autodenominándose Don Quijote, para restaurar la justicia y el honor en el mundo, acompañado por su pragmático escudero, Sancho Panza, mientras confunde la realidad con fantasía (como molinos por gigantes), viviendo aventuras cómicas y trágicas. #AgenciaNA






