Buenos Aires, 17 de enero (NA) –Vanina Escudero fue una de las invitadas a Almorzando con Juana, donde habló con franqueza sobre el largo y complejo camino que atravesó para convertirse en madre.
Según pudo constatar la Agencia Noticias Argentinas, la bailarina relató que debió someterse durante cuatro años a distintos tratamientos de fertilidad hasta lograr el nacimiento de su primer hijo, Benicio, mientras que su segunda hija, Joaquina, llegó de manera natural.
Durante la charla, Escudero explicó que tuvo un diagnóstico tardío de endometriosis y que fue uno de los principales obstáculos en su deseo de formar una familia. Según contó, convivió durante mucho tiempo con los síntomas, pero al no tener identificada la enfermedad eso dificultó aún más su búsqueda de un embarazo.
“Yo tenía muchas ganas de ser mamá, me preparé mucho, leí todo lo que pude”, recordó. Sin embargo, con el paso del tiempo advirtió que el embarazo no llegaba y decidió iniciar distintos tratamientos. En ese proceso, señaló que se encontró con profesionales que no actuaron con la responsabilidad necesaria. “Hay un mercado detrás de todo esto que juega con la ilusión de las personas”, afirmó, y remarcó que cuando comenzó ese recorrido todavía no existía una ley nacional de fertilidad.
“Es devastador desde lo emocional”, aseguró Escudero, y destacó el rol fundamental de su pareja, el comediante Álvaro Navia. “A la mujer se la invade mucho físicamente y el hombre acompaña desde otro lugar, pero tiene que estar. En nuestro caso, ese camino nos unió mucho más”, expresó.
Finalmente, explicó que el nacimiento de Joaquina se dio sin intervención médica y remarcó que la endometriosis afecta a una gran cantidad de mujeres y suele provocar infertilidad, pero en algunos casos el cuerpo se reacomoda luego de un embarazo, como fue su caso. #AgenciaNA






