Buenos Aires, 19 enero (NA) — La Provincia de Buenos Aires reglamentó la generación distribuida comunitaria, que establece el marco normativo para que varios usuarios puedan asociarse para producir energía renovable, compartir la inversión y obtener un beneficio económico por la energía que inyecten al sistema eléctrico.
Hasta ahora, el régimen bonaerense de generación distribuida estaba orientado a usuarios individuales, como viviendas, comercios o pequeñas y medianas empresas que instalaban paneles solares para su propio consumo, y dejaba fuera del sistema a consorcios, cooperativas y asociaciones vecinales que buscaban compartir instalaciones e inversiones.
De esta manera podrán asociarse usuarios con suministros eléctricos independientes, e incluso un mismo titular con más de un medidor, siempre y cuando se encuentren dentro del área de concesión de una misma distribuidora provincial o municipal.
¿CÓMO FUNCIONA LA GENERACIÓN DISTRIBUIDA COMUNITARIA?
La energía producida se destina en primer lugar al consumo propio de los integrantes del proyecto. Cuando existe un excedente, el sistema lo inyecta a la red eléctrica y ese aporte se traduce en un crédito económico que se distribuye entre los usuarios según el porcentaje de participación acordado previamente.
Cada usuario recibirá en su factura el descuento correspondiente, según los cuadros tarifarios vigentes en cada período.
Para operar bajo este régimen, los interesados deben inscribirse en el Registro de Usuarios-Generadores de Energía Renovable de la provincia de Buenos Aires (RUGER), que funciona bajo la órbita del Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA). #AgenciaNA






