Buenos Aires, 22 enero (NA) – El avance de una tormenta geomagnética severa, asociada a una llamarada solar de clase X1.9 y a una eyección de masa coronal, enciende las alertas por su posible impacto en la Argentina. El fenómeno forma parte de un episodio de actividad solar excepcional, considerado el más intenso de los últimos 22 años, con antecedentes comparables a los registrados en octubre de 2003.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas en base a reportes difundidos por la NASA, el impacto ya mostró efectos visibles en otras regiones del planeta, como la aparición de auroras en zonas donde rara vez se observan, y llevó a operadores de infraestructuras críticas a revisar sistemas eléctricos, satelitales y de navegación ante eventuales interferencias.
La advertencia se enmarca en el monitoreo permanente del clima espacial que realizan organismos internacionales y que, a nivel local, es seguido por el Servicio Meteorológico Nacional a partir de datos globales y regionales, especialmente relevantes para el hemisferio sur y áreas cercanas a la Antártida.
QUÉ ES UNA TORMENTA GEOMAGNÉTICA Y QUÉ GENERA
Una tormenta geomagnética es una alteración intensa del campo magnético terrestre producida por la interacción entre el viento solar y la magnetosfera, el escudo natural que protege al planeta.
Cuando una eyección de masa coronal impacta de frente, se generan corrientes eléctricas inducidas que pueden propagarse tanto en el espacio como en la superficie terrestre.
En este caso, la tormenta no se manifestó como un evento aislado: fue parte de una secuencia de erupciones solares originadas en una región activa del Sol, caracterizada por un grupo de manchas solares de gran tamaño. Ese contexto explica por qué los especialistas no descartan nuevos episodios en los próximos días.
DÓNDE IMPACTA LA TORMENTA GEOMAGNÉTICA EN ARGENTINA: LAS POSIBLES CONSECUENCIAS
Para la Argentina, los reportes indican que las zonas más sensibles son el sur del país y las áreas próximas a la Antártida, donde las perturbaciones del campo magnético suelen sentirse con mayor intensidad. Allí podrían registrarse interferencias en servicios de navegación y comunicaciones, en especial en sistemas que dependen de señales satelitales, como el GPS. Se estima que esta tormenta geomagnética impactará a la brevedad en Argentina y que podría tener su pico el fin de semana del 31 de enero que se avecina.
El dato es clave para la navegación marítima y aérea: embarcaciones privadas, industriales y comerciales deben extremar precauciones ante la posibilidad de cortes temporales de comunicación, manteniendo protocolos y referencias de navegación tradicionales como respaldo.
Este episodio se suma a otros eventos recientes de actividad solar intensa. Según los insumos, la tormenta actual alcanzó niveles G4 en la escala geomagnética y estuvo acompañada por una tormenta de radiación solar S4, un umbral que no se registraba desde 2003, lo que explica la magnitud de la alerta y el seguimiento continuo por parte de la NASA y organismos asociados.
Aunque no se anticipan efectos generalizados para la población, el fenómeno vuelve a mostrar cómo la actividad del Sol puede incidir de manera directa en la tecnología cotidiana y en infraestructuras críticas, especialmente en regiones de latitudes medias y altas del hemisferio sur. #AgenciaNA






