Buenos Aires, 27 de enero (NA) — Boca Juniors continúa activo en el mercado de pases y, tras concretar las incorporaciones de Ángel Romero y Santiago Ascacibar, apunta a sumar más variantes ofensivas de cara a la próxima competencia
El club analiza opciones para incorporar un extremo y un centrodelantero, con el nombre de Darío “Chimy” Ávila nuevamente en carpeta, en un contexto marcado por la necesidad de potenciar el frente de ataque y elevar el nivel competitivo del plantel profesional.
Luego de cerrar dos refuerzos de peso, en la Ribera entienden que el equipo todavía necesita mayor profundidad en ofensiva. La llegada de Ángel Romero le aporta experiencia internacional, desequilibrio y gol, mientras que Ascacibar refuerza la zona media con despliegue, carácter y presencia física. Sin embargo, puertas adentro consideran que aún falta velocidad por las bandas y un delantero que pueda competir por el puesto de “9” y ofrecer alternativas tácticas.
La búsqueda de un extremo responde a la intención de sumar desequilibrio individual, uno contra uno y amplitud en ataque. En los últimos partidos, Boca mostró dificultades para romper defensas cerradas y generar situaciones claras desde los costados, un aspecto que el cuerpo técnico considera clave para dar un salto de calidad. Por ese motivo, el perfil apuntado es el de un jugador rápido, con capacidad de desborde y buen último pase, que pueda adaptarse tanto a un esquema con extremos bien abiertos como a un sistema más flexible.
En paralelo, la dirigencia también trabaja en la incorporación de un centrodelantero. En ese contexto, el nombre del Chimy Ávila vuelve a tomar fuerza. El atacante, de recorrido en el fútbol europeo y con pasado en la Selección argentina, ya estuvo en el radar del club en mercados anteriores y es valorado por su intensidad, su carácter competitivo y su capacidad para presionar alto. Además, su estilo combativo encaja con la identidad histórica que Boca busca sostener en su plantel.
Si bien no hay negociaciones avanzadas, Ávila aparece como uno de los candidatos que gustan en el Consejo de Fútbol, aunque no es el único nombre que se analiza. La dirigencia evalúa distintas alternativas, tanto en el plano local como internacional, con la premisa de no realizar incorporaciones apresuradas y priorizar jugadores que puedan rendir de inmediato.
El mercado de pases todavía ofrece margen para que Boca siga moviéndose, y en el club saben que los refuerzos que lleguen deberán adaptarse rápidamente a la exigencia y a la presión que implica vestir la camiseta azul y oro. Con objetivos deportivos claros por delante, la intención es cerrar las incorporaciones necesarias para armar un plantel más competitivo y equilibrado.
Mientras tanto, el hincha sigue de cerca cada novedad y aguarda por nuevos anuncios. Con Romero y Ascacibar ya confirmados, Boca demuestra que no se retira del mercado y que va por más, decidido a reforzar su ataque y a llegar fortalecido a los desafíos que se avecinan. #AgenciaNA






