Buenos Aires, 12 mayo (NA) – El empresario Ariel García Furfaro, quien fue durante años aliado del kirchnerismo, hoy es uno de los más complicados en la causa fentanilo adulterado luego de que se constate que las ampollas de dicho opioide, fabricadas en sus laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A, estaban contaminadas con dos bacterias que resultaron letales y que, hasta el momento, provocaron la muerte de 114 pacientes en todo el país.
Hace un año inició la mega causa que tiene a 14 procesados y a García Furfaro detenido, con dos indagatorias bajo su defensa. En la actualidad se encuentra acusado de ser coautor penalmente responsable del delito de “adulteración de sustancias medicinales” que provocó la muerte de por los menos 114 personas, “en concurso real con el delito de adulteración de sustancias medicinales de un modo peligroso para la salud, también en calidad de coautor”.
Para los investigadores, el empresario “tomó decisiones y omisiones dentro de la empresa que derivaron en la circulación y administración de medicamentos adulterados en el sistema de salud”, según confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas.
La historia de García Furfaro y sus laboratorios se remonta a cuando estuvo en la cárcel cumpliendo una pena por intento asesinato. En 2002 fue condenado por el homicidio simple en grado de tentativa de Rafael Lupa Cayo, a quien roció con alcohol y prendió fuego. La víctima sobrevivió, pero con el 65% de su cuerpo quemado.
En prisión se recibió de abogado y al salir, en 2018, compró dos laboratorios: HLB Pharma y Ramallo. Pero con una particularidad: no terminó de pagar por HLB, y hoy también está procesado por “estafa”. Luego adquirió Alpharma y Droguería ABC1.
Sus vínculos con el poder, especialmente con el kirchnerismo, le permitieron ir creciendo de manera acelerada, e incluso en 2020 formó parte de la comisión que viajó a Rusia a traer las vacunas Sputnik contra el COVID-19.
En sus dos indagatorias ante el juez Ernesto Kreplak sostuvo que es inocente, que lamenta los fallecidos, que se trató de un atentado y que no tiene relación con la contaminación de las bacterias en las ampollas.
En la primera declaración ante el magistrado, comentó que el sereno del laboratorio Ramallo S.A. observó durante varias noches a un helicóptero que sobrevoló la zona y que eso “lo llevó a pensar” en que se utilizó para arrojar “algún producto incriminante (veneno) en el predio exterior del laboratorio, para simular luego un hallazgo accidental”, y así complicar su situación pública y procesal.
FURFARO, EMPRESARIO PRESTIGIOSO, DUEÑO DE LA CASA DE MARADONA Y HASTA LIGADO EN LA CAUSA PROPOFEST
En medio de la causa, se supo que la familia García Furfaro tiene amistad con Alicia Kirchner y Lázaro Báez. En este sentido, la mamá de Ariel tiene su domicilio fiscal en una de las empresas del actual condenado.
En este sentido, sumó que el ex apoderado del laboratorio, Sebastián Daniel Nanini, tiene relaciones con el Partido Justicialista, fue funcionario de Mario Ishii y hasta resultó ser abogado de la ex esposa de Lázaro Báez.
Otro dato que trascendió es que Ariel fue quien compró la casa de Diego Armando Maradona en el barrio porteño de Villa Devoto e invitó a sus vecinos a ver la final del Mundial de Qatar de 2022, torneo en el que la Selección Argentina resultó campeón.
A punto de ser rematada y casi demolida, el empresario decidió adquirir la propiedad para evitar que la misma desaparezca, y por eso, después del partido con México, el Clan Furfaro la compró por 900 mil dólares.
También, mientras se investiga el caso por el fentanilo adulterado de sus laboratorios, se hallaron ampollas de HLB Pharma en el departamento de Eduardo Bentancourt, el enfermero que fue encontrado muerto y cuyo caso estaría vinculado a la causa Propofest.
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