Buenos Aires, 13 mayo (NA)- La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) aprobó un nuevo procedimiento que habilita las inspecciones remotas en todo el sistema aeronáutico argentino, una medida orientada a modernizar los procesos de certificación, fiscalización y vigilancia, reducir costos operativos y acortar los tiempos de respuesta en un sector en expansión.
La decisión se enmarca en un contexto de crecimiento sostenido de la actividad aerocomercial, con mayor volumen de operaciones, incorporación de nuevos operadores y un ecosistema de servicios cada vez más dinámico, lo que obliga a adaptar los mecanismos de control a una realidad más compleja, según pudo conocer la Agencia Noticias Argentinas.
En ese escenario, el organismo busca implementar herramientas más ágiles sin comprometer los estándares de seguridad operacional, alineados con las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que impulsa el uso de metodologías digitales y enfoques de supervisión remota como parte de la evolución del sector.
El nuevo esquema permitirá realizar de forma remota diversas verificaciones vinculadas a explotadores aéreos, organizaciones aeronáuticas, talleres, centros de instrucción, aeronaves y procesos de certificación, siempre que las características técnicas lo permitan. No obstante, la ANAC aclaró que aquellas inspecciones que requieran constataciones físicas —por razones críticas de seguridad— continuarán realizándose de manera presencial, manteniendo el modelo tradicional en los casos que así lo exijan.
Según lo establecido, las inspecciones remotas tendrán la misma validez técnica y jurídica que las presenciales, generando idénticos efectos regulatorios y cumpliendo con los requisitos previstos en las RAAC. Este punto resulta central, ya que garantiza que la digitalización del proceso no implique una relajación de los controles, sino un cambio en la forma de ejecutarlos.
La medida incorpora además una metodología objetiva y cuantificada para evaluar previamente la factibilidad de cada inspección remota, basada en criterios técnicos homogéneos. Entre ellos se contemplan el tipo de proceso, su complejidad, la posibilidad de verificar evidencia a distancia y las condiciones operativas necesarias para garantizar la calidad del control. Este enfoque apunta a reducir la discrecionalidad y asegurar que la modalidad remota se aplique únicamente cuando sea técnicamente viable.
Desde el organismo destacan que la incorporación de estas herramientas permitirá optimizar recursos económicos, logísticos y de personal, ampliar la capacidad de supervisión y realizar múltiples controles en plazos considerablemente más cortos. En términos operativos, esto representa una mejora significativa en la eficiencia del sistema, al eliminar traslados innecesarios y acelerar procesos como certificaciones, habilitaciones y aprobaciones.
La experiencia previa acumulada con este tipo de herramientas, implementadas inicialmente en contextos excepcionales como la pandemia, mostró resultados satisfactorios en términos de calidad técnica. De acuerdo con la ANAC, las inspecciones remotas permiten obtener evidencia objetiva equivalente a la relevada en controles presenciales, lo que respalda su adopción como práctica regular dentro del sistema de vigilancia aeronáutica.
En el plano internacional, organismos como la EASA y la FAA ya han incorporado inspecciones remotas mediante el uso de tecnologías de comunicación en tiempo real, acceso remoto a documentación y transmisión de evidencia audiovisual, consolidando un modelo híbrido que combina controles a distancia con verificaciones presenciales según el nivel de riesgo. Este enfoque, basado en criterios de riesgo y evaluación previa, es el que ahora busca replicar la Argentina.
La implementación de inspecciones remotas se inscribe en un proceso más amplio de transformación del sistema aeronáutico nacional, que incluye la digitalización de trámites, la simplificación de procedimientos y la modernización del marco regulatorio. En los últimos años, la ANAC avanzó en la adopción de herramientas electrónicas y plataformas digitales para la gestión de expedientes y certificaciones, en línea con la necesidad de reducir la carga administrativa y mejorar la eficiencia del Estado.
En este contexto, la incorporación de metodologías digitales para la fiscalización no solo responde a una necesidad operativa, sino que forma parte de un cambio de paradigma en la supervisión aeronáutica, donde el control pasa a ser más dinámico, continuo y basado en datos.
En definitiva, la habilitación de inspecciones remotas representa un paso clave en la modernización del sistema aeronáutico argentino, con el objetivo de lograr una aviación más eficiente, flexible y tecnológicamente integrada, manteniendo como eje central la seguridad operacional y la adaptación a los estándares internacionales que rigen la actividad. #AgenciaNA.






