Buenos Aires, 13 mayo (NA)- La Argentina avanzó en una nueva etapa de actualización de su marco regulatorio aeronáutico con la reforma de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC), en un proceso liderado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que apunta a modernizar el sistema de licencias de pilotos, la capacitación técnica y el funcionamiento de los centros de instrucción y entrenamiento.
La iniciativa, que abarca las Partes 61, 141, 142 y 147, busca dotar al sistema de mayor claridad normativa, simplificar procedimientos y fortalecer la seguridad operacional, en línea con estándares internacionales definidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), según informaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas.
En el núcleo de la reforma se encuentra la actualización de la Parte 61, que regula las licencias y habilitaciones aeronáuticas. Entre los cambios más relevantes figura la incorporación de la licencia de Piloto de Aeronave Deportiva Liviana (LSA), una categoría utilizada en otros países para aeronaves de bajo peso destinadas a actividades recreativas y de entrenamiento, que presenta requisitos de certificación más simples y menores costos operativos.
La normativa también introduce simplificaciones en las habilitaciones de tipo para aeronaves, elimina duplicaciones en los procesos de formación y establece mejoras en los mecanismos de equivalencia para personal proveniente de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, con el objetivo de facilitar su transición al ámbito civil sin comprometer los estándares de seguridad.
Además, se rediseñaron aspectos vinculados a la figura del Examinador de Vuelo, reforzando el esquema de autoridad delegada que permite agilizar la certificación de pilotos dentro de un marco supervisado por el Estado. Desde el sector aeronáutico se señala que estos cambios apuntan a corregir ambigüedades históricas de la normativa y a reducir la carga burocrática que afectaba tanto a los profesionales como a las instituciones de formación.
En paralelo, la ANAC avanzó en la actualización de las Partes 141 y 142, que regulan los Centros de Instrucción de Aeronáutica Civil (CIAC) y los Centros de Entrenamiento de Aeronáutica Civil (CEAC).
Las modificaciones redefinen programas de formación, manuales operativos y criterios de supervisión, incorporan sistemas más robustos de registro y trazabilidad de las actividades de instrucción y promueven la digitalización de procesos administrativos y de fiscalización, con el objetivo de agilizar la gestión y mejorar el control por parte del organismo.
Asimismo, se estableció un período de transición que se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026, durante el cual los centros deberán adaptar sus programas y procedimientos a la nueva normativa para continuar operando plenamente.
Las reformas también alcanzan a la Parte 147, vinculada a la formación técnica aeronáutica, consolidando un esquema integral que abarca tanto la capacitación de pilotos como la de personal técnico y de mantenimiento. El objetivo general es concentrar en un único cuerpo normativo requisitos que previamente estaban dispersos en regulaciones complementarias, facilitando su aplicación y reduciendo la complejidad administrativa.
Este proceso forma parte de una estrategia más amplia de modernización del sistema aeronáutico argentino. En los últimos meses, la ANAC también avanzó en la actualización del régimen aeroportuario, transfiriendo determinadas funciones operativas a los explotadores de aeródromos y concentrando su rol en la supervisión y fiscalización del sistema, en línea con recomendaciones surgidas de auditorías de la OACI orientadas a mejorar la eficiencia y reducir redundancias regulatorias.
El rediseño normativo se produce, además, en un contexto de fuerte expansión del transporte aéreo en el país. Según datos oficiales del sector, más de 50,6 millones de pasajeros utilizaron los aeropuertos argentinos en 2025, lo que representa el mayor registro histórico y confirma una fase de crecimiento sostenido impulsada por la apertura del mercado, la incorporación de nuevas rutas y el aumento de la competencia entre aerolíneas.
Este incremento de la demanda genera una presión adicional sobre el sistema de formación de pilotos y técnicos, que requiere mayor capacidad, eficiencia y estandarización para acompañar el desarrollo del sector.
En este marco, desde el Gobierno sostienen que las reformas permitirán consolidar una aviación más moderna, flexible y competitiva, al tiempo que refuerzan la seguridad operacional, considerada un eje central de la política aeronáutica. No obstante, actores del sector advierten que la implementación de los cambios implicará desafíos para las escuelas y centros de entrenamiento, que deberán reorganizar sus programas, adaptar sus estructuras y cumplir con nuevos estándares en plazos relativamente acotados.
En definitiva, la actualización de las RAAC representa un paso clave en la transformación del sistema aeronáutico argentino, con un enfoque orientado a la desburocratización, la alineación internacional y la mejora de la eficiencia operativa, en un escenario marcado por el crecimiento del mercado aerocomercial y la necesidad de fortalecer las capacidades del sector para sostener esa expansión. #AgenciaNA.






