Buenos Aires, 21 mayo (NA) — El empresario teatral Aldo Funes, que hasta el momento está procesado por abuso sexual agravado con acceso carnal reiterado, cuenta con un pedido de prisión preventiva, al igual que Sandra Cárpena, madre de la víctima, quien se encuentra coimputada.
Según el documento judicial al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, Funes está acusado por tres hechos, en los que medió violencia, amenazas y una relación de poder contra Brisa Póvolo, que en esa instancia tenía 15 años; actualmente tiene 27 y aguarda por su primer hijo.
Si bien Cárpena se encuentra detenida, está pronta a adquirir su libertad, porque la pena que cumple está vinculada con una extorsión realizada contra Funes, donde le solicitó dinero para no denunciarlo, aunque ella habría sido quien “facilitó el contacto” entre el adulto y su hija.
Hasta el momento, Carpena está procesada por “abuso coactivo” y Funes por “abuso sexual con acceso carnal en tres oportunidades, presuntamente entre los años 2013 y 2014, en distintas locaciones de la Ciudad de Buenos Aires, en cercanías de teatros donde Funes ejercía representación de obras teatrales, en un período de entre 3 y 6 meses y mediante el ejercicio de violencia y amenazas”.
No obstante, tal como indicó el escrito al que accedió este medio, la querella ahora sostuvo que la calificación quedó “incompleta” y reclama agregar agravantes sobre los delitos de abuso sexual con sometimiento ultrajante que resultó en un daño en la salud mental de la víctima. Además (inciso B), refiere a que cumplía tareas de guarda.
Para esto, argumenta que la víctima era menor de edad y estaba bajo su custodia; hubo daño psicológico y dos intentos de suicidio; y que participaron dos personas.
De esta manera, quedó firme la solicitud de prisión preventiva ya que la pena mínima sería de ocho años de detención y no tendrían acceso fácil a excarcelación o beneficios. Al tiempo, el monto de embargo actual sería de $600 millones para cada uno porque el valor actual sería insuficiente al no contemplar el daño psicológico y la indemnización civil por honorarios y costas.
Sobre la solicitud de detención de la progenitora de la joven, la acusación argumenta los antecedentes condenatorios, el riesgo de entorpecimiento, los intentos de contacto con la víctima — a través de la pareja de Cárpena—, la falta de arraigo y que ya hubo otra causa donde se consideraron peligros procesales. También sostiene que si recupera la libertad podría hostigar nuevamente a la víctima y a su hermana.
Frente al mismo pedido, pero sobre el empresario teatral: se considera su poder económico, su notoriedad pública, la capacidad para salir del país por su red de contactos nacionales e internacionales y la posibilidad de ocultarse o fugarse.
Asimismo, se cuestiona que el juez haya valorado la edad del empresario para no dictar la prisión preventiva y se propone, en caso de concederse, arresto domiciliario con tobillera electrónica.
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