Buenos Aires, 24 mayo (NA) – El entrenador de River Eduardo “Chacho” Coudet se dejó llevar por el enojo y protagonizó un final caliente que podría terminar con una sanción de oficio, al encarar al árbitro del partido, Yael Falcón Pérez.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el DT quedó disconforme con las decisiones del juez en las jugadas de los últimos dos goles de Belgrano, que se dieron a los 39 y 42 minutos del segundo tiempo, y tuvo que ser calmado por sus dirigidos.
El “Millonario” cayó en la final del Torneo Apertura 2026, el primer certamen del “Chacho” Coudet desde su llegada como director técnico del club, ante Belgrano por 3-2, en un partido disputado en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba y que tuvo unos últimos minutos infartantes.
River estaba consagrándose nuevamente como el campeón del fútbol argentino, cortando una racha de tres años sin levantar títulos de liga, hasta los 38 minutos de la segunda parte, cuando todo se torció y, en un final caliente, generó que Eduardo Coudet pierda la calma.
El gol del segundo empate del conjunto cordobés llegó a los 39 minutos, con un penal ejecutado con maestría por el delantero Nicolás “Uvita” Fernández, al colgar la pelota del ángulo derecho del arquero Santiago Beltrán.
Más allá del gran disparo del atacante de 30 años, que también había convertido un tanto agónico en el final del tiempo reglamentario ante Argentinos Juniors, por la semifinal del Apertura, Eduardo Coudet quedó disconforme con la sanción del penal, en la que Yael Falcón Pérez, luego de una revisión en el VAR, determinó que una mano dentro el área del defensor Lautaro Rivero debía ser considerada como ampliación de volumen.
Luego del gol, el entrenador, caracterizado por su vehemencia y por ser un hombre pasional, ya se encontraba realizando ademanes de disgusto desde el banco de suplentes, aunque la indignación llegó tres minutos después: el volante Franco “Mudo” Vázquez recuperó una pelota por el costado izquierdo del área, desde el plantel de River se pidió una falta que no fue sancionada, y cruzó un centro que el “Uvita” Fernández transformó en gol, para darle la primera estrella a Belgrano.
Con insultos y una bronca desmedida, Coudet fue expulsado de la cancha y, antes de irse, le reclamó al arbitraje: “Es la tercera vez que me roban una final en esta cancha” (ya había caído en el Kempes en dos finales de Copa Argentina consecutivas, dirigiendo a Rosario Central en 2016 y 2017, ante Boca y River respectivamente).
Al final del partido, mientras los jugadores de Belgrano festejaban exaltados y los hinchas, incrédulos, se desahogaban entre la emoción y la euforia, Eduardo Coudet ingresó al campo de juego y se dirigió a la posición de Falcón Pérez, recriminándole su decisión en el penal mencionado, aunque el juez se mostró seguro de lo determinado.
Luego de tener que ser calmado por sus propios futbolistas, Eduardo Coudet, disconforme con el arbitraje, decidió no recibir la medalla plateada y se dirigió al vestuario. #AgenciaNA






