Buenos Aires, 25 mayo (NA) — El 25 de mayo de 1982, en plena Guerra de Malvinas, pilotos de la Fuerza Aérea Argentina llevaron a cabo uno de los ataques más recordados del conflicto al hundir al destructor británico HMS Coventry, una de las piezas clave de la flota de la Royal Navy.
La operación ocurrió en el estrecho de San Carlos, donde el HMS Coventry y la fragata HMS Broadsword habían sido enviados para atraer a los aviones argentinos y alejarlos de la fuerza de desembarco británica que operaba en la bahía.
La estrategia británica consistía en utilizar al Coventry como señuelo para interceptar a los cazabombarderos argentinos con misiles Sea Dart, mientras el Broadsword aportaba cobertura cercana con misiles Sea Wolf.
En las primeras horas de la jornada, la trampa pareció funcionar. Un A-4B Skyhawk del Grupo 5 de Caza fue derribado por un misil Sea Dart al norte de la isla Borbón y murió el capitán Hugo Ángel del Valle Palaver.
Más tarde, otro A-4C Skyhawk del Grupo 4 de Caza fue abatido cuando regresaba de una misión sobre San Carlos. El capitán Jorge Osvaldo García logró eyectarse, pero nunca pudo ser rescatado del mar.
Sin embargo, los pilotos argentinos descubrieron la maniobra y lanzaron una ofensiva a muy baja altura que terminó por cambiar el desarrollo de la jornada para la flota británica.
Los A-4 Skyhawk argentinos avanzaron prácticamente al ras del agua para evitar los radares enemigos. La proximidad de los buques con la costa complicó el funcionamiento de los sistemas defensivos británicos.
El primer ataque fue realizado por el capitán Pablo Carballo y el teniente Carlos Alfredo Rinke. Una de las bombas impactó sobre la cubierta de vuelo del HMS Broadsword y destruyó un helicóptero Westland Lynx, aunque no explotó.
Noventa segundos después llegó el segundo grupo de ataque, integrado por el teniente Mariano Ángel Velasco y el alférez Jorge Nelson Barrionuevo, quienes apuntaron directamente contra el HMS Coventry.
El destructor británico intentó responder con fuego antiaéreo y maniobras evasivas. Sin embargo, el giro brusco que realizó terminó interfiriendo incluso con la línea de disparo del sistema Sea Wolf del HMS Broadsword.
Las bombas argentinas impactaron debajo de la línea de flotación del Coventry. Una explotó en la sala de computadoras y destruyó el centro de operaciones, mientras otra detonó en la sala de máquinas.
Los daños fueron críticos y el buque comenzó a escorarse rápidamente hacia babor. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el incendio y la destrucción interna dejaron al destructor sin posibilidades de supervivencia.
En apenas 20 minutos, el HMS Coventry quedó abandonado y completamente escorado. Diecinueve tripulantes británicos murieron y otros 30 resultaron heridos durante el ataque.
El hundimiento del destructor representó uno de los golpes más importantes sufridos por la Royal Navy durante toda la guerra y confirmó la capacidad ofensiva de la aviación argentina frente a una de las flotas más poderosas del mundo.
TODOS LOS BARCOS INGLESES HUNDIDOS POR ATAQUES ARGENTINOS EN MALVINAS
* HMS Sheffield: alcanzado por un misil Exocet lanzado desde un Super Étendard el 4 de mayo de 1982.
* HMS Coventry: hundido el 25 de mayo tras el ataque de aviones A-4 Skyhawk de la Fuerza Aérea Argentina.
* HMS Ardent: destruido luego de múltiples ataques aéreos argentinos el 22 de mayo.
* HMS Antelope: se hundió el 24 de mayo tras explotar una bomba argentina que intentaban desactivar.
* RFA Sir Galahad: quedó destruido después de un ataque aéreo argentino el 8 de junio.
* Atlantic Conveyor: impactado por misiles Exocet el 25 de mayo y perdido días después por los incendios.
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