Buenos Aires, 13 junio (NA) – El economista Fernando Marengo analizó la actualidad económica argentina y advirtió que el país atraviesa una etapa de fuertes contrastes, con sectores vinculados al agro y la energía en niveles récord, mientras la industria y la construcción todavía enfrentan una etapa de ajuste. El especialista sostuvo que la transición hacia una economía más integrada al mundo implica costos, pero consideró que el desafío central será lograr que el crecimiento genere empleo y mayor actividad para la población.
“Yo diría que la respuesta es una economía heterogénea”, explicó Marengo al analizar la diferencia entre los sectores que muestran buenos resultados y aquellos que permanecen golpeados. En ese sentido, destacó que “la actividad económica está en récord histórico” si se toma el conjunto de bienes y servicios producidos, aunque aclaró que ese crecimiento no se distribuye de manera uniforme.
El economista señaló que el agro, la energía y algunos servicios explican buena parte del impulso actual, pero remarcó que otros sectores atraviesan una realidad diferente. “Uno dice, ¿cuál es el sector que más cae? Uno de los sectores que más cae es el industrial”, sostuvo por Splendid AM 990, aunque aclaró que la comparación debe hacerse dentro de un proceso más amplio de transformación económica.
Para Marengo, una de las claves está en el cambio de modelo productivo: “Hay un cambio de modelo que está pasando de sustitución de importaciones a insertarte en el mundo”. En esa línea, afirmó que aquellas actividades que durante años funcionaron con protección estatal ahora enfrentan una nueva dinámica basada en la competencia internacional.
El especialista agregó que el impacto no solo se observa en los niveles de producción, sino también en la rentabilidad empresarial. “Cuando te bajó la inflación el sector privado dejó de recaudar el impuesto inflacionario. Entonces cayó fuerte la rentabilidad”, explicó. Para Marengo, la desaparición de ese mecanismo genera una nueva etapa en la que las empresas deben adaptarse a un escenario diferente.
Sobre el empleo, reconoció que existe un desafío importante porque “el que destruye destruye rápidamente y el que absorbe demora en absorber”. En ese sentido, destacó que la recuperación de puestos de trabajo dependerá de la capacidad de la economía para generar nuevas inversiones y ampliar la producción.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, Marengo también señaló una particularidad del escenario actual: “Los sectores que crecen son los que generan divisas y los sectores que caen son los demandantes de divisas”. Según explicó, esa dinámica permite tener una economía con mayor fortaleza externa, aunque todavía con dificultades para trasladar ese crecimiento hacia el consumo interno.
Al analizar los factores externos e internos que influyen sobre la economía argentina, el economista sostuvo que existen elementos internacionales favorables, como el aumento del precio de materias primas y un mayor interés de los inversores por América Latina. “América Latina comprime el riesgo país, la bolsa anda mejor”, indicó.
Sin embargo, remarcó que el principal cambio está relacionado con una transformación interna. “Argentina tiene como desafío reducir la pobreza. Para eso tenemos que crecer 20 años seguidos, algo que Argentina no logró en los últimos 125 años”, afirmó. Para Marengo, alcanzar ese objetivo requiere una asignación más eficiente de los recursos y un modelo basado en inversión y crecimiento sostenido.
Respecto de cómo ese crecimiento puede llegar a los hogares, el economista planteó que la prioridad es mantener el equilibrio fiscal y generar condiciones para que aumente el crédito privado. “No podés perder el déficit fiscal, esa es la gran restricción”, señaló, aunque consideró que el Gobierno podría impulsar algunas medidas como la obra pública mediante licitaciones y liberar recursos financieros para que los bancos puedan ampliar el financiamiento.
En relación al escenario electoral y la demanda de dólares que suele aparecer en períodos de incertidumbre política, Marengo sostuvo que será una de las variables centrales del próximo año. “Los argentinos siempre compramos dólares, siempre. Son años electorales, compramos más dólares”, afirmó.
Para el economista, el desafío será administrar esa demanda sin generar tensiones cambiarias. “La variable clave es cómo va a ser la política de intervención del Banco Central”, explicó, al considerar que un salto significativo del tipo de cambio podría trasladarse a precios y afectar la recuperación económica.
Finalmente, Marengo destacó el potencial de sectores como Vaca Muerta y la energía para fortalecer la economía argentina en los próximos años. Según explicó, el crecimiento de las exportaciones energéticas podría generar una mayor disponibilidad de dólares, aunque insistió en que el desafío será transformar esos recursos en inversión, empleo y desarrollo productivo.
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