Buenos Aires, 18 junio (NA) — Una investigación de la Universidad de Turín, en Italia, descubrió que los pingüinos africanos (Spheniscus demersus) son capaces de asociar el tono de un sonido con el tamaño de un objeto, vinculando los sonidos graves con objetos más grandes y los agudos con objetos más pequeños.
El estudio fue publicado en la revista científica Annals of the New York Academy of Sciences.
QUÉ SON LAS CORRESPONDENCIAS TRANSMODALES
Para orientarse en su entorno, el cerebro procesa una gran cantidad de información, que recibe desde los sentidos, para crear una representación coherente del mundo. En algunos casos no se limita a integrar información ya conocida, sino que establece relaciones sistemáticas entre características percibidas por distintos sentidos: son las llamadas correspondencias transmodales o cross-modales.
Una de las más estudiadas en los seres humanos es la relación entre la frecuencia de los sonidos y el tamaño de los objetos. Este fenómeno se ha documentado en varias especies de vertebrados, pero la evidencia experimental directa en aves sigue siendo relativamente limitada.
CÓMO FUE LA PRUEBA CON LOS PINGÜINOS
Para la investigación se analizó la colonia de pingüinos africanos alojada en el parque acuático Zoomarine, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
De esta manera, cada ejemplar fue colocado frente a dos cubos negros que nunca había visto antes, uno grande y otro pequeño, mientras escuchaba un único sonido, ya sea grave o agudo.
En el 80% de los casos, los pingüinos se dirigieron hacia el cubo grande después de escuchar un sonido grave y hacia el cubo pequeño tras oír un sonido agudo. Además, se observó la misma tendencia al analizar la dirección de la mirada de los animales.
Según explican los investigadores, esta capacidad podría derivar de regularidades presentes en el mundo natural: los animales y objetos de mayor tamaño tienden a producir sonidos más graves, mientras que los más pequeños suelen emitir sonidos más agudos.
En ese sentido, explicaron que aprender esta relación puede representar una ventaja en contextos sociales complejos, como las colonias de pingüinos, ya que facilita el reconocimiento de parejas, crías y otros individuos incluso cuando la visibilidad es limitada.
Estos hallazgos constituyen la primera evidencia experimental de que los pingüinos africanos pueden integrar información auditiva y visual para guiar su comportamiento y generalizar una relación sistemática tono-tamaño a través de las dimensiones sensoriales.
Agencia NA






