Buenos Aires, 21 mayo (NA) — El contratista que refaccionó la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cuá, Matías Tabar, negó haber recibido “aprietes” por parte del jefe de Gabinete y minimizó una reciente intimación, que le llegó desde ARCA: la calificó como algo “normal” y descartó que el funcionario libertario estuviera vinculado a ese hecho.
En la misma línea, Tabar aseguró que sería “descabellado” pensar que Adorni le enviara “presiones” a causa de sus gastos que, según consta en su testimonio ante la Justicia, sería de un total de de U$S 245.000, valor que consideró “lógico” para ese tipo de refacciones.
Con respecto a la intimación de ARCA, explicó que es autónomo desde “hace más de 20 años” y que las notificaciones del ente recaudador ocurren cuando se detectan “irregularidades que deben corregirse” y lo correcto es subsanarlas.
Por el momento, el organismo recaudador intimó a Tabar para que presente una justificación detallada de su situación patrimonial y fiscal en un plazo de 10 días; estaa medida se dispuso luego de que trascendiera su declaración en la causa que investiga al ex vocero presidencial por presunto enriquecimiento ilícito, donde se apunta al supuesto manejo de fondos en efectivo para costear la obra de su propiedad.
Por otra parte, se contradijo con el jefe de Gabinete, quien había intentado relativizar y minimizar el monto total de la remodelación: se diferenció de sus dichos públicos y ratificó la cifra de inversión que confirmó en concepto de los servicios prestados.
Desde marzo, Adorni se encuentra bajo investigación también por supuestas dádivas a raíz de un viaje a Punta del Este, y varias menciones en el caso de la criptomoneda $LIBRA, que tiene como principal acusado del presidente Javier Milei.
La semana pasada, el jefe de Gabinete mandatario le aceptó la renuncia como portavoz oficial y designó en su lugar a Adrián Ravier, con el objetivo de bajar su exposición pública en medio de la crisis. AgenciaNA






