Inicio / Nacionales / Río Negro: descubren una nueva especie de cocodrilo terrestre de hace más de 100 millones de años

Río Negro: descubren una nueva especie de cocodrilo terrestre de hace más de 100 millones de años

Buenos Aires, 22 junio (NA) — Un equipo de investigadores argentinos identificó una nueva especie de cocodrilo carnívoro terrestre en el Área Paleontológica La Buitrera, en Río Negro, uno de los yacimientos más importantes del país.

Bautizada como Antusuchus rionegrinus, la especie habitó los desiertos del norte patagónico durante el período Cretácico, hace más de 100 millones de años, cuando los mayores dinosaurios que existieron dominaban el planeta, explicaron desde el Gobierno provincial.

El hallazgo, liderado por la Doctora María Lucila Fernández Dumont, de la Fundación Azara, fue publicado en la revista Historical Biology.

De esta manera, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, este descubrimiento no solo incorpora una nueva especie al registro fósil argentino, sino que también aporta información clave sobre el origen de los peirosáuridos, un grupo de cocodrilos terrestres depredadores ampliamente distribuido en los continentes australes.

Los especialistas explicaron que, hace aproximadamente 100 millones de años, la Patagonia presentaba un paisaje muy distinto al actual: en la región que hoy ocupan Río Negro y Neuquén se extendía un vasto desierto de dunas móviles, conocido como el Desierto de Kokorkom, modelado por el viento bajo un clima cálido y árido.

CÓMO ERA ANTUSUCHUS RIONEGRINUS

Antusuchus rionegrinus era un cocodrilo terrestre diferente a los actuales. Tenía el tamaño de un perro mediano, adaptado a la vida en tierra firme. Su presencia, como depredador especializado, indica que el ecosistema de La Buitrera era más complejo de lo que se creía.

Hasta el momento, los cocodrilos más característicos del área eran los uruguaysúquidos, representados por especies abundantes como Araripesuchus buitreraensis y Araripesuchus manzanensis, que se alimentaban de insectos, semillas y otros recursos disponibles, detallan los especialistas.

La investigación se basó en dos ejemplares hallados en cercanías de La Piedra Sola. Los fósiles fueron preparados mediante técnicas mecánicas por especialistas de la Fundación Azara y, posteriormente, analizados con tomografías computadas de alta resolución y microscopía electrónica, lo que permitió estudiar estructuras internas sin dañar el material.

Este nuevo descubrimiento, destacaron, confirma la relevancia del yacimiento y su potencial para seguir aportando información fundamental sobre la evolución de los ecosistemas.

Agencia NA