Buenos Aires, 22 junio (NA) – La diputada Marina Salzmann, referente del Frente Renovador, cuestionó el avance del denominado Super RIGI y afirmó que el Gobierno impulsa “un modelo con ganadores y perdedores”, al otorgar beneficios a grandes empresas mientras las PyMES enfrentan dificultades para sostener su actividad.
La legisladora advirtió que el régimen “regula y asegura beneficios para grandes inversores sin exigirles generación de empleo argentino ni liquidación de divisas en el país”, y señaló que la iniciativa se desarrolla en un contexto en el que, según indicó, cerraron 26.448 empresas desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei.
Según detalló Salzmann, las compañías adheridas al Super RIGI abonarán el 10% de las contribuciones patronales y una alícuota del 15% en el Impuesto a las Ganancias, frente al 35% que pagan las pequeñas y medianas empresas.
Además, sostuvo que esas firmas accederán a un esquema diferencial para el manejo de divisas, podrán importar sin aranceles y exportar sin retenciones, y no estarán obligadas a contratar trabajadores locales.
“Las PyMES son las principales responsables de la generación de empleo en la Argentina, y son justamente a las que el gobierno les da la espalda”, remarcó la diputada, según expresó en declaraciones a las que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Para Salzmann, las diferencias entre ambos sectores reflejan el sentido del modelo económico impulsado por el oficialismo. “Mientras las grandes corporaciones reciben privilegios a medida, las PyMES pelean para sobrevivir y profundizan su estado de emergencia”, afirmó.
La referente del Frente Renovador reclamó una política que atienda y acompañe al entramado productivo nacional, que es el que genera trabajo argentino, y concluyó que “no se construye un país abandonando a quienes producen y emplean dentro de nuestras fronteras”.
Agencia NA






