Buenos Aires, 23 junio (NA) –El Gobierno de Bolivia anunció este martes que mantendrá vigente el estado de excepción decretado el pasado fin de semana y convocará a un “encuentro nacional por la unidad” para impulsar la recuperación económica y social del país.
El presidente Rodrigo Paz Pereira defendió la continuidad de la medida extraordinaria al considerar que aún es necesario consolidar el restablecimiento del orden y evitar una nueva paralización de las principales rutas del país.
“Bolivia se tiene que ordenar, porque no se puede volver a repetir lo que ha ocurrido estos últimos 50 días”, afirmó el mandatario ante periodistas en La Paz.
El anuncio se dio horas después de que la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportara cero puntos de bloqueo activos en la red vial nacional, poniendo fin a una crisis que comenzó el 1 de mayo con demandas salariales y reclamos por la situación económica, pero que posteriormente derivó en exigencias de renuncia presidencial.
Durante el conflicto, millas de camiones quedaron varados en las carreteras y varias ciudades enfrentaron dificultades para el abastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos, mientras las pérdidas económicas se contaron por millas de millones de dólares.
Al hacer un balance por primera vez después de declarar el estado de excepción, Paz Pereira aseguró que el “bloqueo ha sido derrotado”.
“Lo que nos queda es construir, desarrollar un país donde todos los bolivianos se sientan con la oportunidad de poder crecer”, afirmó.
El mandatario insistió en que el estado de excepción continuará “porque hay muchas cosas que ordenar (…) y este estado de excepción es el instrumento legal que nos permite ordenar el país”.
Sobre los responsables de las protestas y cortes a la circulación, Paz Pereira dijo que “la justicia es justicia”.
Desde la madrugada del sábado 20 de junio, en Bolivia rige el Estado de Excepción con el objetivo de restablecer la libre circulación, garantizar el abastecimiento de productos esenciales y preservar el orden público.
La medida no supone la suspensión de las actividades cotidianas ni de los derechos fundamentales de la población; sin embargo, establece restricciones específicas para enfrentar los bloqueos y los hechos de violencia registrados en algunas regiones, según explicaron las autoridades.
Agencia NA






