Buenos Aires, 1 julio (NA) – El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak afirmó que la crítica situación del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) “tiene muchísimo que ver con lo que pasa a nivel nacional”.
“Lo venimos diciendo hace meses. La situación del sistema de salud es crítica”, añadió y sostuvo que “las políticas económicas tienen consecuencias en la salud de las y los argentinos. Un sistema roto, que no cubre absolutamente nada y que no tiene regulación. La mayor respuesta la garantiza la red pública hospitalaria y la obra social de las y los trabajadores de la provincia de Buenos Aires”.
En este sentido, según supo la Agencia Noticias Argentinas, sostiene que “por la pérdida del empleo formal 300.000 se quedaron sin obra social, más de 740.000 personas se dieron de baja de su prepaga, el 80% de las obras sociales no cubre su PMO, redujeron un 40% el presupuesto de PAMI y, a esto, se le suma que el precio de los medicamentos fue desregulado y los insumos médicos aumentaron más de un 200%”.
Y a la vez marca que “hoy el IOMA está cubriendo más, con la misma recaudación y un considerable aumento en todos los insumos y prestaciones”.
También señala que, “es imposible pensar el sistema de salud si uno lo piensa solamente desde un efector sanitario o solamente desde un financiador del sistema de salud” porque “es un sistema complejo y todos los movimientos del sistema de salud generan afectaciones en otros elementos del sistema”.
“Entonces, si una obra social nacional, si el Programa de Atención Médica Asistencial (PAMI), si la superintendencia, si el ministerio de Salud de la Nación toma una decisión, todos nos vemos afectados y es por eso también que presentamos un proyecto de ley que intente ponerle reglas al sistema de salud”, resume.
LA SALUD Y LA CGT
Con críticas al gobierno del presidente Javier Milei, amplía diciendo que a principios de este año la Confederación General del Trabajo (CGT), desde su sanatorio sanitario, presentó un informe donde cuentan que el 80% de las obras sociales no recauda lo suficiente para pagar los costos mínimos de funcionamiento de las obras sociales de sus afiliados.
Por lo tanto, están desfinanciadas las obras sociales del sistema nacional, que aumentaron por la desregulación de los precios de este gobierno: los insumos médicos y sanitarios muy por arriba de la inflación, se liberaron los copagos y los precios de los medicamentos, generándoles un gasto al bolsillo a la población cada vez más grande que genera dificultades en el acceso, y que además el PAMI está desfinanciado.
Hubo una caída del 40% del financiamiento del PAMI y, encima, las obras sociales nacionales tienen una deuda de más de 90.000 millones de pesos con el sistema público de la provincia de Buenos Aires
Agencia NA






