Buenos Aires, 4 julio (NA) — La clasificación de la Selección argentina ante Cabo Verde en el Mundial 2026 dejó una polémica reglamentaria en el cierre del partido, luego de que desde España cuestionaran una acción protagonizada por Nicolás Tagliafico y acusaran que el defensor no debería haber regresado inmediatamente al campo de juego.
El episodio ocurrió a los 115 minutos, cuando el lateral izquierdo recibió un golpe en la nariz mientras Argentina defendía una pelota parada que terminó en tiro de esquina para Cabo Verde. La acción le provocó una hemorragia al futbolista, por lo que el árbitro canadiense Drew Fischer detuvo el procedimiento, le ordenó salir de la cancha y le pidió cambiarse la camiseta, que estaba manchada con sangre.
Mientras Cabo Verde esperaba para ejecutar el córner que podía significar el empate 3-3, Tagliafico salió del campo, se limpió, cambió su indumentaria y fue revisado por la cuarta árbitra. Tras esa constatación, Fischer autorizó su reingreso al área antes de que se reanudara el juego.
La controversia surgió porque algunos analistas, entre ellos el Diario AS de España, sostuvieron que Argentina había sido beneficiada por el árbitro. Según esa interpretación, Tagliafico debería haber permanecido un minuto fuera del campo antes de volver a ingresar, de acuerdo con una de las nuevas disposiciones reglamentarias implementadas para la temporada 2026/27.
El reclamo se apoyó en el protocolo de la IFAB sobre el tratamiento y reconocimiento médico fuera del terreno de juego, que establece que un futbolista debe permanecer un minuto afuera si el partido se interrumpe porque sufrió o se sospecha que sufrió una lesión, si el árbitro autorizó el ingreso del cuerpo médico o si el jugador pidió atención dentro del campo.
Bajo esa lectura, los críticos entendieron que Argentina debió defender el último córner con diez futbolistas. Sin embargo, esa interpretación omite un punto central del reglamento: el protocolo del minuto obligatorio está vinculado a los casos en los que el jugador recibe tratamiento médico dentro de la cancha o cuando la lesión provoca la interrupción formal del juego para ser asistido.
En el caso de Tagliafico, el cuerpo médico argentino no ingresó al campo y el futbolista no recibió atención dentro del terreno de juego. El árbitro lo invitó a salir porque estaba sangrando y porque debía reemplazar una camiseta con manchas de sangre, una situación contemplada específicamente por las reglas de juego.
La Regla 5 de la IFAB establece que, si un jugador está sangrando, el árbitro debe ordenarle salir del campo y solo podrá autorizar su regreso cuando compruebe que la hemorragia haya cesado y que no haya sangre en su uniforme. Eso fue lo que ocurrió: Tagliafico salió, se cambió, fue revisado y recibió la autorización del juez principal.
Además, la situación también se vincula con la Regla 4, referida al equipamiento de los jugadores. Como la pelota no estaba en juego y Cabo Verde todavía no había ejecutado el tiro de esquina, el defensor podía regresar al campo por cualquiera de las líneas de demarcación, siempre con permiso del árbitro.
Por ese motivo, la decisión de Fischer fue reglamentariamente válida. Exigir que Argentina defendiera con diez futbolistas durante un minuto habría significado aplicar un castigo que no correspondía para una salida por sangrado y cambio de indumentaria, sin asistencia médica dentro del campo.
Así, pese al reclamo instalado desde España y replicado en redes sociales, la acción de Tagliafico quedó amparada por el reglamento. El defensor cumplió con la revisión externa, recibió la señal del árbitro y volvió al área antes de la ejecución del córner de manera legal.
Agencia NA






