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Reconocieron en la Argentina a la primera institución libre de sujeciones en la atención de adultos mayores

Buenos Aires, 9 julio (NA) — El Grupo Desatar, de la Sociedad Argentina de Geriatría y Gerontología (SAGG), le otorgó el “reconocimiento” a la residencia de larga estadía Edificio Manantial como la primera institución en el país promotora del cuidado libre de sujeciones físicas en adultos mayores, que garantiza los derechos y la dignidad integral de las personas.

El director de Grupo Humano Manantial, Fernando Shalom, aseguró que el reconocimiento sirve para preguntarse qué se aprendió en los cuarenta años de existencia: “Me di cuenta de que hubo un propósito que nunca cambió: tratar siempre de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas mayores”.

“Lo que sí cambió fue nuestra manera de entender cómo lograrlo porque con el paso de los años descubrimos que cada vez que creímos encontrar una buena respuesta, una persona mayor un residente o alguien del equipo nos invitaba a repreguntarnos si ese era el mejor camino. Y casi siempre descubríamos que podíamos escuchar y acompañar mejor”, sumó.

Para Shalom, las transformaciones nunca se construyen en soledad porque son el resultado del encuentro de personas e instituciones que comparten un mismo propósito.

En representación de las instituciones y autoridades presentes, varios de ellos hicieron uso de la palabra. Una de ellas fue Matías Manzotti, presidente de SAGG, contó cómo Shalom contribuyó a desarrollar el proceso del Grupo Desatar en el país. “Fue un camino que iniciamos y recorrimos juntos porque Fernando quiso certificar con una institución argentina y no del exterior, y eso habla de su generosidad para juntarse con nosotros y charlar de cómo desarrollar este proceso”.

Manzotti recordó que la SAGG es una sociedad científica cuyo objetivo es formar y capacitar profesionales para que las personas mayores tengan una mejor calidad de vida. Además, explicó que la iniciativa “genera procesos en donde las personas que trabajan con adultos mayores puedan cumplir ciertas condiciones que redundan en una mejor calidad de vida. Tenemos la suerte de contar con todo el grupo que hace muchos años trabaja en todo lo relacionado a la libertad de sugestiones que está plasmado en este reconocimiento”.

“Empezamos un recorrido con la intención de generar conciencia del daño que producen las sujeciones físicas y capacitar en alternativas respetuosas para las personas mayores, sobre todo las personas con demencia, quienes más padecen este tipo de prácticas”, indicó.

Rubín ratificó que Manantial es la primera institución en recibir este reconocimiento y que la distinción refiere “al reconocimiento y compromiso con estas prácticas, y la convicción de que la sujeción física no es una opción”. Consultada sobre qué diferenció a Manantial de otras organizaciones para ser distinguida, fue muy clara: “Manantial fue pionera, asumió el compromiso de revisar sus prácticas de cuidado, y hoy está decidida a llevar esa bandera. Ojalá que otras instituciones se contagien de esta sede de Manantial, que adquirió este nivel avanzado de institución comprometida”, concluyó Rubín.

En nombre de la residencia habló la directora institucional, Natalia Godoy, quien recibió la distinción junto a la directora médica, Liliana Lombisani.

Godoy expresó que aceptan el reconocimiento con una enorme alegría, aunque también con mucha humildad porque detrás hay años de trabajo, de aprendizaje y de compromiso compartido.

“Las instituciones no llegan de un día a otro a ser libres de sujeciones. Nunca nos conformamos con hacer las cosas de un único modo porque siempre tuvimos vocación por revisar las prácticas, aprender y seguir evolucionando. Hace algunos años sentimos que era el momento de seguir dando pasos que dejaran huella y de darle un marco más sólido a convicciones que ya formaban parte de nuestra identidad, de incorporar herramientas y miradas que nos ayudaran a ser cada día más coherentes con la forma de cuidar”, manifestó.

Además, destacó que lo importante fue preguntarse cómo podían apoyar y cuidar mejor a cada residente respetando sus derechos y su dignidad: “Esa pregunta nos llevó a revisar procedimientos, incorporar herramientas de evaluación, trabajar con las familias, adaptar espacios, incorporar tecnología y a detenernos antes de responder automáticamente. Dedicamos muchísimas horas a formarnos, a debatir y a cuestionarnos”.

El acto fue cerrado por el director de Juventudes y de la Persona Adulta del Ministerio de Salud de la Nación, Eduardo Soria, quien valoró las modificaciones en los paradigmas de gestión en los sistemas de cuidados a largo plazo porque “tienen que contemplar estándares que avancen hacia modelos en los que se pone por delante el respeto de los derechos de las personas”.

Agencia NA