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Terror a 16.000 pies por la rotura de una ventanilla

Buenos Aires, 10 julio (NA)- Lo que debía ser un vuelo rutinario entre Grecia y Alemania terminó convirtiéndose en una escena digna de una película de desastre aéreo. Un pasajero de un avión de Ryanair estuvo a punto de ser expulsado de la aeronave después de que una ventanilla se desprendiera en pleno vuelo, provocando una brusca despresurización de la cabina y momentos de pánico entre los ocupantes.

El incidente ocurrió este viernes a bordo del vuelo FR1879, que había despegado desde Salónica (Tesalónica), en Grecia, con destino a Memmingen, en Alemania. Poco después del despegue, cuando la aeronave ganaba altura, una ventanilla situada junto al asiento de un pasajero se rompió o se desprendió por causas que todavía son investigadas. La diferencia de presión generó una fuerte succión que arrastró parcialmente al hombre hacia el exterior.

Según los testimonios recogidos por medios y agencias internacionales, el pasajero quedó con la cabeza y los hombros fuera del avión, mientras que el resto de su cuerpo permaneció sujeto gracias al cinturón de seguridad. La rápida reacción de su esposa y de otros viajeros resultó determinante para evitar una tragedia.

Varios pasajeros describieron escenas de enorme tensión. Una mujer que viajaba en la aeronave explicó que primero se escuchó un fuerte estruendo, similar a la explosión de un neumático, y casi inmediatamente se produjo la descompresión. Las máscaras de oxígeno se desplegaron automáticamente mientras los ocupantes intentaban comprender qué estaba ocurriendo.

“Tenía la cabeza fuera del avión”, relató una testigo a medios locales al describir el momento en que varios pasajeros intentaban sujetar al hombre para impedir que fuera arrastrado completamente al exterior. El hecho de que permaneciera abrochado al asiento fue un elemento decisivo para su supervivencia.

La emergencia obligó a la tripulación a activar los protocolos de seguridad y regresar de inmediato al aeropuerto de partida. Datos del sistema de seguimiento AirNav Radar indican que el avión permaneció en vuelo aproximadamente una hora y trece minutos antes de aterrizar nuevamente en Salónica. La aeronave involucrada era un Boeing 737-800 operado por la filial Malta Air para Ryanair y con alrededor de 18 años de servicio.

Tras el aterrizaje, el pasajero recibió asistencia médica inmediata. Diversos medios europeos señalaron que sufrió lesiones en el cuello, abrasiones y quemaduras por fricción provocadas por la exposición al flujo de aire a gran velocidad, además de un fuerte estado de shock psicológico. Algunas publicaciones identificaron al hombre como un ciudadano serbio de 61 años, aunque las autoridades no difundieron oficialmente su identidad.

Ryanair confirmó el incidente mediante un comunicado en el que explicó que la aeronave regresó a Salónica después de que una ventanilla de pasajeros se desprendiera durante el vuelo. La compañía aseguró que el aterrizaje se desarrolló con normalidad y que posteriormente se dispuso un avión de reemplazo para trasladar a los pasajeros hasta Alemania.

Ahora la atención se centra en determinar qué provocó la rotura de la ventanilla. La Autoridad Helénica de Investigación de la Seguridad Aérea y Ferroviaria (HARSIA) abrió una investigación formal para esclarecer las causas del incidente.

Entre las hipótesis que circulan en medios griegos figura la posibilidad de que una pieza desprendida de uno de los motores impactara contra la ventana y provocara su ruptura. Sin embargo, esa teoría todavía no fue confirmada oficialmente y forma parte de las líneas de investigación que analizan los especialistas.

El episodio recordó inevitablemente el accidente ocurrido en 2018 en Estados Unidos, cuando una pasajera murió en un vuelo de Southwest Airlines luego de que fragmentos de un motor dañado rompieran una ventanilla y provocaran una despresurización explosiva.

Aunque el desenlace en el caso de Ryanair fue muy diferente gracias a la intervención de los pasajeros y la rápida respuesta de la tripulación, especialistas en seguridad aérea consideran que el incidente evidencia la importancia de los protocolos de emergencia y del uso permanente del cinturón de seguridad durante el vuelo.

Las imágenes difundidas tras el aterrizaje muestran la ventanilla dañada y a los pasajeros utilizando máscaras de oxígeno, reflejo de una situación que pudo haber terminado en tragedia. La investigación oficial determinará en las próximas semanas si se trató de una falla estructural, un impacto externo o un problema mecánico originado en la propia aeronave.

Agencia NA.