Buenos Aires, 15 julio (NA) – El intendente de La Plata, Julio Alak, volvió a quedar bajo presión por la inseguridad y el avance del narcomenudeo luego de un tiroteo en Villa Elisa que terminó con dos muertos y dos detenidos en una vivienda que ya estaba bajo investigación por presunta venta de drogas.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el hecho ocurrió en una casa ubicada en la esquina de 413 y 152, donde un llamado al 911 alertó por detonaciones y derivó en la llegada del Comando de Patrullas Base Norte, que encontró a dos hombres sin vida.
El episodio golpea de lleno a la gestión platense porque no se trató de una vivienda cualquiera. El domicilio ya aparecía vinculado a una investigación iniciada el 24 de junio por presunta comercialización de estupefacientes, y también había sido allanado en diciembre de 2024 en una causa por robo agravado.
La reconstrucción inicial indica que dos hombres ingresaron armados al lugar, se produjo un forcejeo y luego una balacera que terminó con la muerte de Mauro Javier Gil, de 35 años, y Joaquín Jeremías Ponzo, de 39. Más tarde fueron aprehendidos dos sospechosos que circulaban en una moto Honda Storm 150.
El caso no puede quedar reducido a una crónica policial. Para Alak, la pregunta política es inevitable: cómo una vivienda señalada por causas previas, droga, antecedentes y movimientos sospechosos terminó convertida en escenario de una balacera fatal sin que el Estado pudiera anticiparse.
La capital bonaerense arrastra reclamos por seguridad, control territorial y presencia municipal en barrios periféricos. Villa Elisa vuelve a mostrar que la violencia no se limita al casco urbano ni a las zonas más visibles de la ciudad: también golpea en áreas donde los vecinos conviven con sospechas, denuncias y miedo cotidiano.
Alak deberá explicar qué coordinación existe entre el municipio, la Policía bonaerense y la Justicia, cuántos puntos vinculados al narcomenudeo están identificados en la ciudad, qué rol cumplen las cámaras municipales y qué seguimiento territorial se hace sobre domicilios señalados por causas previas.
El dato de los antecedentes agrava la escena. Uno de los detenidos había recuperado la libertad en mayo y registraba causas por robo agravado, portación ilegal de armas, amenazas y encubrimiento. Gil, uno de los fallecidos, también tenía antecedentes y una orden de captura vigente.
La Plata no puede administrar la inseguridad como si fueran episodios aislados. Cuando una casa investigada por droga termina con dos muertos, la gestión local queda obligada a mostrar prevención real, no solo reacción posterior.
El tiroteo de Villa Elisa deja a Alak frente a un problema que ya no admite maquillaje: el narcomenudeo se mezcla con armas, antecedentes y muertes, mientras el municipio debe explicar qué hizo antes de que los disparos volvieran a marcar la agenda.
Agencia NA






