Buenos Aires, 17 julio (NA) — Tres años se cumplen este sábado del crimen de Fernando “Lechuga” Pérez Algaba, el empresario que fue asesinado y descuartizado el 18 de julio de 2023 en el partido bonaerense de General Rodríguez, un jurado popular declaró culpables por unanimidad a tres de los implicados en el hecho y se supo que el 5 de agosto se realizará la audiencia de cesura.
El ex fiscal de Morón y abogado de la familia de la víctima, Javier Baños, dialogó con la Agencia Noticias Argentinas y consignó que, a partir de esa fecha, correrán cinco días hábiles para conocer la sentencia del caso dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 9 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
Maximiliano Pilepich, Nahuel Vargas y Matías Gil fueron hallados penalmente responsables por homicidio agravado por alevosía, codicia, premeditación y el uso de arma de fuego, y serán condenados a prisión perpetua, única pena posible en un delito tan grave.
“Al no ser cuantificable la pena, la audiencia es solamente una formalidad”, explicó el letrado en conversación con esta agencia.
En la causa hay otros imputados: la gestora Flavia Lorena Bombrad, el comisario Horacio Córdoba, Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras, que irán a un juicio ordinario, el cual se tramitará en el mismo Tribunal, pero aún no tiene fecha.
EL CASO
Pérez Algaba fue asesinado el 18 de julio de 2023 en un campo de la localidad bonaerense de General Rodríguez, adonde había ido para cobrar una deuda que tenía con Pilepich, según la acusación.
El financista recibió dos balazos y su cuerpo fue descuartizado y esparcido en un arroyuelo en el sur del Gran Buenos Aires. Parte del cadáver fue encontrada dentro de una valija y una joven trans que en principio había sido imputada porque la maleta era de su propiedad, finalmente fue sobreseída y no irá a juicio.
La principal hipótesis es que fue asesinado para dejar sin efecto una deuda de 200 mil dólares por cuatro departamentos que reclamaba.
La querella sostiene que el móvil del homicidio fue el dinero y considera que tanto Pilepich como Vargas planearon el ataque, la gestora le tendió una trampa a Pérez Algaba al trasladarlo hasta un campo de General Rodríguez, Gil y Carrizo ayudaron a trasladar el cadáver, mientras que el comisario se encargó de desmembrarlo y ocultarlo en las valijas para luego esparcirlo en un arroyuelo de Ingeniero Budge.
Agencia NA






