Buenos Aires, 18 julio (NA) — La selección de España se enfrentará se enfrentará este domingo con la Argentina en la gran final del Mundial 2026, con el objetivo de quedarse con el título y sumar su segunda estrella.
En las últimas décadas, España no solo dominó a nivel europeo, sino que también se empezó a acostumbrar a pelear en los Mundiales, donde tenían una gran deuda pendiente.
Todo comenzó con la Eurocopa 2008, en el que fue el inicio del proceso más ganador de su historia, ya que en 2010 consiguió su primer Mundial en Sudáfrica, mientras que en el 2012 extendió su dominio al consagrarse nuevamente en la Eurocopa.
En aquella época, los españoles enamoraron con el famoso “tiki taka”, que se basaba en un increíble dominio del balón gracias a la categoría de sus jugadores, como Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Cesc Fábregas y compañía.
La hegemonía española llegó a su fin en el 2014, cuando se despidieron del Mundial en la fase de grupos con goleada 5-1 incluida contra Países Bajos.
Los duros goles siguieron llegando, debido a que en la Eurocopa estaba lejos de pelear por el título, mientras que tanto en el Mundial 2018 y 2022 se despidió en los octavos de final.
La críticas no tardaron en llegar, principalmente porque no dejaban de lado el “tiki taka”, aunque la falta de eficacia e intensidad en los últimos metros los terminaba condenando.
Este flojo momento llegó a su fin con la llegada de Luis De la Fuente, un director técnico que mantuvo las bases del “tiki taka”, aunque con un toque de verticalidad y profundidad. En este sentido, la proyección de los laterales y el picante de sus extremos, principalmente de Lamine Yamal, fueron fundamentales.
Así fue como España consiguió los títulos en la Nations League 2023 y la Eurocopa 2024, además de alcanzar la final en la Nations League del año pasado.
Este domingo, la renovada España de Luis De la Fuente se enfrentará con la Selección argentina, con el objetivo de conseguir su segundo Mundial y así alcanzar la línea de Uruguay y Francia.
Agencia NA






