Buenos Aires, 21 julio (NA) – El Gobierno de Chile informó el martes que al menos 10 personas murieron, 4 permanecen desaparecidas y 2.281 resultaron damnificadas por el temporal de lluvia que afectó principalmente las regiones de Atacama y Coquimbo, en el norte del país.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez; y la directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, dieron a conocer un nuevo balance del fenómeno meteorológico que según el cual 16 personas resultaron lesionadas y 104.271 se encuentran aisladas, reportó el diario La Tercera y supo la Agencia Noticias Argentinas.
En cuanto a la afectación a viviendas, la autoridad detalló que 81 han resultado destruidas, 2.661 presentan daños mayores, 18.957 daños menores y 1.771 permanecen en evaluación.
Por su parte, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, detalló que a raíz del “sistema frontal” meteorológico se suspendieron las clases durante este martes en toda la Región de Valparaíso continental.
Respecto al suministro eléctrico, las autoridades informaron que los clientes sin luz bajaron de 128.745 a 118.905 entre la tarde del lunes y la mañana del martes.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, se trasladó el lunes hasta la región de Coquimbo para supervisar en terreno la respuesta al “sistema frontal” que afecta al norte del país.
Durante su intervención, el mandatario chileno realizó un reconocimiento a las Fuerzas Armadas y a la policía por su despliegue en las zonas más aisladas y en los centros urbanos afectados por hechos delictivos.
Kast declaró el lunes el estado de catástrofe en la Región de Coquimbo y en la Provincia de Huasco, medida que permite el despliegue de militares, restringir libertades de locomoción y desplegar recursos de ayuda más rápidamente.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) mantiene su alarma vigente por precipitaciones intensas para la provincia de Huasco hasta la tarde del martes 21.
El fenómeno, que empezó el 15 de julio en el sur del país, ahora castiga especialmente a Coquimbo y Atacama, regiones desérticas del norte, donde son inusuales las lluvias extremas, amplió el sitio DW.
Debido a las crecidas de los ríos, varios caminos quedaron bloqueados por el agua y el fango, y algunos pueblos quedaron aislados.
En áreas rurales de Coquimbo, el ejército empleó tractores para rescatar a personas atrapadas en inundaciones y tuvo que sacar a damnificados en helicópteros desde los techos de sus casas, según imágenes de medios locales.
Hay barrios “llenos de barro, de agua, inundados, personas que han perdido sus casas, sus enseres, gente que está con mucha angustia”, dijo a la AFP Cristóbal Juliá, gobernador de Coquimbo, a unos 460 km al norte de Santiago, citado por DW.
La autoridad asegura que el último año que vivieron lluvias intensas fue en 1997, pero que “nunca” lo habían vivido “de esta forma”. “Esta vez superó con creces lo que pasó en ese entonces”, señaló.
Agencia NA






