Buenos Aires, 21 julio (NA) — Cristian Alberto Gerez, cabo de la Policía Federal Argentina asesinado durante un intento de robo en Loma Hermosa, tenía 36 años, era padre de una niña y llevaba casi dos décadas de servicio en la fuerza.
El efectivo estaba franco de servicio —por eso no vestía el uniforme— pero portaba su pistola reglamentaria cuando fue interceptado por dos motochorros que intentaron sustraerle la motocicleta.
Según la Agencia Noticias Argentinas, Gerez era oriundo de Santiago del Estero aunque desde hacía varios años vivía en el partido de San Martín junto a su pareja y su hija menor.
Se desempeñaba como cabo en la División Redes Exteriores de la Superintendencia de Comunicaciones de la PFA, un área encargada del mantenimiento de los sistemas de comunicación de la fuerza.
El crimen ocurrió el lunes por la noche y fue registrado por cámaras de seguridad. De acuerdo con la investigación, los delincuentes lo sorprendieron mientras circulaba en su moto y, durante el asalto, le dispararon, provocándole heridas fatales. Por el hecho fueron detenidos dos menores de edad y la justicia avanza para esclarecer la secuencia del ataque.
La muerte de Gerez causó profunda conmoción entre familiares, compañeros y vecinos. En redes sociales, allegados y miembros de la fuerza lo despidieron con mensajes de dolor y resaltaron su vocación de servicio, mientras continúa la investigación para determinar responsabilidades en el homicidio.
“No entiendo, Dios, por qué te llevaste a mi hermano. El dolor es muy fuerte”, dijo su hermana Maru Díaz en un mensaje de despedida en sus cuentas oficiales.
AgenciaNA






