Buenos Aires, 24 julio (NA) — Una comisión integrada por diez académicos de distintos países, entre ellos Italia, Francia, Hungría, Polonia, Canadá, Lituania, Bélgica y los Estados Unidos, completó un estudio de referencia sobre la vida, las enseñanzas y las causas judiciales de Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso imputado por presunta trata de personas en una causa que se tramita en Bariloche.
La difusión del material llega en un momento sensible del expediente: la defensa acaba de interponer un Recurso Extraordinario Federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que el máximo tribunal defina si Rudnev continúa bajo arresto domiciliario o si la fiscalía logra revertir esa morigeración.
Según informó la publicación digital “Bitter Winter”, los resultados del estudio académico se difundirán a partir del 27 de julio en una serie de diez entregas, y luego en una versión ampliada en el número de septiembre/octubre de “The Journal of CESNUR”, el centro de estudios sobre nuevos movimientos religiosos que dirige el sociólogo italiano Massimo Introvigne.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la edición estará precedida por un prólogo de James T. Richardson, profesor emérito de Sociología y Estudios Judiciales de la Universidad de Nevada en Reno, señalado por los organizadores como una de las principales autoridades internacionales en la intersección entre derecho y religión.
La iniciativa se enmarca en lo que sus impulsores denominan “Estudios sobre Rudnev 2.0”, una segunda etapa académica que busca avanzar hacia un examen documental de textos, testimonios y expedientes judiciales.
El primero de los diez trabajos, a cargo del propio Introvigne, reconstruye los años de juventud de Rudnev en la Unión Soviética.
El sociólogo italiano sostiene que la biografía del ruso -atravesada por la represión soviética, la práctica del yoga y lo que describe como una búsqueda genuina de transformación interior- contradice la caricatura del “líder de secta” difundida originalmente por las autoridades rusas y luego replicada en otros países.
El segundo estudio, firmado por la abogada franco-parisina Patricia Duval, especialista en libertad religiosa ante organismos de Naciones Unidas en Ginebra, se concentra en la causa penal abierta contra Rudnev en Rusia.
Duval documenta allí lo que califica como violaciones sistémicas del debido proceso, además del uso de la noción de “lavado de cerebro” -descartada hace décadas por buena parte de la comunidad académica- y del concepto de “seguridad espiritual”, que según la autora es utilizado por el Estado ruso para perseguir a movimientos espirituales minoritarios.
La tercera contribución corresponde a Alessandro Amicarelli, abogado de derechos humanos con sede en Londres y presidente de la Federación Europea para la Libertad de Creencia (FOB), que reconstruye el paso de Rudnev por Montenegro.
Allí, sostiene el autor, las narrativas judiciales originadas en Rusia fueron “importadas” a los tribunales locales, incidiendo en decisiones sobre su situación legal en ese país, en lo que describe como un eslabón previo a su llegada a la Argentina.
El caso argentino es abordado en el cuarto artículo, escrito por María Verdé, investigadora del Instituto de Ciencias Antropológicas de la UBA y doctoranda en antropología jurídica.
Verdé plantea que la desinformación de origen ruso circuló de manera transnacional hasta moldear las interpretaciones de la Justicia local, derivando, según su lectura, en una fiscalía “obsesionada” con presentar a Rudnev como líder sectario.
Los estudios quinto y sexto a cargo de Márk Nemes y Karolina Maria Kotkowska se ocupan del contenido de las enseñanzas de Rudnev.
La séptima entrega, de la profesora Susan Palmer, de la Universidad Concordia de Montreal, ofrece un abordaje etnográfico basado en testimonios de discípulos de Rudnev.
Los estudios octavo y noveno, de Willy Fautré (Human Rights Without Frontiers) y Rosita Šorytė (FOB), analizan respectivamente el rol de organizaciones antisectas rusas y la reproducción de estereotipos mediáticos en sectores ideológicamente diversos.
El décimo estudio, del académico Marco Respinti, director responsable de “Bitter Winter”, reconstruye la acusación que -según su tesis- se extendió por Europa y habría quedado “desvinculada de pruebas verificables”.
En el plano judicial, la defensa de Rudnev interpuso ante la Corte Suprema el Recurso Extraordinario Federal contra la resolución de la Cámara Federal de Casación Penal, notificada el 25 de junio, que dispuso “declarar inadmisible la impugnación ‘horizontal'” articulada por el abogado Martín Sarubbi.
El escrito plantea que esa resolución decidió “arbitrariamente” cerrar la revisión de una decisión previa que, a criterio de la defensa, constituye el verdadero núcleo del conflicto: la admisión de la queja fiscal que había habilitado a la Casación a cuestionar la prisión domiciliaria.
La presentación del abogado Sarubbi enumera las garantías constitucionales en juego -el derecho de defensa en juicio, el debido proceso legal, la garantía del doble conforme y el derecho a recurrir, de rango constitucional desde la reforma de 1994- y concluye que la queja fiscal no debió ser admitida por no tratarse de una sentencia definitiva ni de una resolución equiparable a tal.
El petitorio de la defensa solicita a la Corte que tenga por interpuesto el recurso en legal tiempo y forma y que revoque la resolución cuestionada.
AgenciaNA






