Buenos Aires, 24 julio (NA) – El conflicto salarial de la Policía de Santa Cruz continúa abierto pese a que el gobierno de Claudio Vidal intentó darlo por encaminado, mientras los efectivos autoconvocados reclamaban una reunión directa con el gobernador y denunciaban la ruptura de los canales de comunicación con el Ejecutivo.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los manifestantes rechazaron la recomposición dispuesta unilateralmente por resolución y cuestionaron que una parte del nuevo esquema esté integrada por conceptos que no beneficiarían de la misma forma al personal retirado.
El Gobierno provincial elevó el salario de bolsillo de un agente sin antigüedad desde $1.182.351 hasta $1.746.634. La medida fue adoptada después de siete reuniones y 15 propuestas que, según la versión oficial, no permitieron alcanzar un acuerdo dentro del Consejo del Salario.
Al anunciar el aumento el 11 de julio, la administración de Vidal aseguró que el gobernador encabezaría personalmente reuniones con efectivos de distintas jerarquías y destinos. Once días después, los autoconvocados todavía reclamaban ser recibidos por el mandatario para destrabar el conflicto.
La comisaria Lidia Mario, una de las referentes del sector, sostuvo que Río Gallegos, El Calafate, El Chaltén, 28 de Noviembre y Río Turbio continuaban movilizados. También exigió garantías de que no habrá sanciones ni represalias contra quienes participaron de las protestas.
El diputado provincial Eloy Echazú se reunió con representantes de los agentes y afirmó que la credibilidad de los interlocutores oficiales quedó agotada. Según explicó, los policías ya no reconocen como canales eficaces a los mandos superiores, los ministros ni la Jefatura de Gabinete.
El legislador advirtió además que la reducción de la actividad policial afecta el patrullaje, el cumplimiento de órdenes judiciales y la protección de víctimas de violencia de género. También cuestionó que el ministro de Seguridad no compareciera ante la Legislatura para explicar el estado del conflicto.
La versión de los autoconvocados contradice la comunicación del Ejecutivo. El 18 de julio, el Ministerio de Seguridad afirmó que el reclamo se estaba “diluyendo” y anunció la normalización de Caleta Olivia y de distintas dependencias de la zona centro.
No obstante, incluso ese comunicado reconoció que todavía había problemas en Río Gallegos y Pico Truncado. Los policías sostuvieron posteriormente que algunas dependencias solamente retomaron parcialmente las tareas y que otros efectivos regresaron ante el temor de descuentos o actuaciones internas.
Vidal consiguió imponer una nueva escala salarial, pero todavía no logró reconstruir el diálogo. Mientras el Gobierno intenta mostrar el conflicto como superado, los policías siguen pidiendo la misma reunión directa que el propio Ejecutivo había prometido.
Agencia NA





