Buenos Aires, 26 julio (NA) — El pueblo panameño disfrutó de la “Miniferia” organizada por la Embajada de China en Panamá bajo el lema “Historias que unen”, una oportunidad para conocer más sobre la cultura y la tradición del país asiático.
La “Miniferia” se desarrolló días pasados en el corregimiento de Parque Lefevre de la Ciudad de Panamá, capital del país centroamericano, donde el representante de la administración territorial, Rodolfo Rodríguez, refirió que el evento “refleja el interés de la Embajada en aportar a la educación y la salud”.
“Panamá tiene las puertas abiertas para ser amigo de todas las naciones. Somos un país de comercio y tránsito mundial, no debe afectarnos la geopolítica, somos un crisol de razas y un país de amigos”, agregó el representante panameño.
Por su parte, el embajador de China en Panamá, Zhang Xiangyan, destacó en la oportunidad que la “Miniferia” constituye una “oportunidad para presentarles China y su cultura tradicional”.
“Espero que así puedan conocer mejor a este vecino que viene de lejos, pero que está muy cerca de ustedes”, expresó Zhang, al resaltar que, tras asumir funciones, su primer recorrido en una comunidad panameña había sido precisamente el corregimiento de Parque Lefevre.
Entonces, continuó diciendo: “Por eso, este día tiene un significado muy especial para mí. Poner al pueblo en el centro siempre es un valor fundamental de la diplomacia china”.
BECAS ESTUDIANTILES
Durante la actividad, la Embajada de China en Panamá entregó mochilas, balones y becas para estudiantes sobresalientes que residen en el corregimiento de Parque Lefevre.
El papá de uno de los alumnos beneficiados, Adrian Lasso, agradeció a la representación diplomática por la oportunidad académica brindada a su hijo, Andrew Lasso.
“Me siento muy orgulloso porque mi hijo se ganó la beca. Esto me inspira a seguir apoyándolo en sus calificaciones y en las metas que él tiene”, indicó emocionado a Xinhua, y se informó la Agencia Noticias Argentinas.
La “Miniferia” contó también con presentaciones artísticas tanto panameñas como chinas, entre ellas las tradicionales danzas del León y el Dragón, así como el baile típico “El Punto” de Panamá.
El público disfrutó además de una experiencia de inmersión, de degustación de té y “dim sum”, así como de una exposición sobre paisajes chinos y productos tecnológicos de la nación asiática.
Una de las participantes, Cándida Córdoba, comentó a Xinhua que la “Miniferia” fue relevante dado que permitió un intercambio cultural en el que la comunidad pudo esparcirse, así que “este tipo de eventos se deben repetir más seguido”.
Agencia NA






