Buenos Aires, 27 julio (NA) — Lucía Sosa, detenida este lunes por estar acusada de ser la presunta responsable de la muerte de su hija Isabella de casi 3 años, arrastra también el deceso de otras dos descendientes como Yasmín de 11 meses y Candela Milagros de 6, por lo que se abrió el interrogante que intenta determinar si esta mujer es o no una asesina serial en el caso de que se confirme su participación en el fallecimiento de la menor, ocurrido en Villa Gesell.
Psicólogos y psiquiatras dieron su punto de vista sobre esta situación en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas y allí se abrieron dos opiniones bien diferenciadas, ya que algunos señalan a Sosa como una criminal serial y otros dicen que no lo es.
Entre las características más importantes para reconocer a este tipo de homicidas aparecen la cantidad de homicidios (deben ser dos o más), la pausa (hay un tiempo de “calma” o “descanso” entre un crimen y otro), falta de empatía (no sienten culpa ni dolor por el sufrimiento ajeno), control y poder (buscan dominar a la víctima para satisfacer una necesidad interna), apariencia normal (suelen parecer personas educadas, tranquilas y amables en su vida diaria) y conducta antisocial (muestran rasgos de psicopatía o desprecio por las reglas de la sociedad).
Sosa posee varias de estas características, aunque no todas, por eso se abre como una grieta entre los pensamientos de las distintas corrientes.
El psiquiatra forense y médico legista, entre otras especialidades, Enrique De Rosa aseguró a la Agencia Noticias Argentinas que publicó en Argentina y en el exterior “varios informes sobre el Síndrome de Munchausen”, patología que padecía esta mujer, pero remarcó que “no hay que apresurarse en este tipo de cuestiones, porque evidentemente hay que tener más datos”.
De todas maneras, De Rosa remarcó que ser asesina serial “es una de las opciones”, al tiempo que advirtió que en esos casos “tampoco hay que zambullirse en la teoría de la enfermedad mental, porque este síndrome no actúa en sí mismo” de esa forma.
“El planteo de asesinatos seriales, filicidios, es un caso raro pero existido en la historia de la criminología y es es una opción, pero se necesitan más datos”, consideró el especialista .
De Rosa explicó que “a nivel descriptivo es una asesina serial, si se comprueba que la mató”.
“Hablaríamos de asesina serial porque cometió crímenes secuencialmente y no al mismo tiempo. El tema es si su mente funciona en ese contexto”, indicó el experto.
Además, De Rosa agregó: “Los perfiles son teorizaciones. Hasta que no se tengan todos los datos, son opiniones. El punto es establecer el encadenamiento de los hechos. Estos fines son muchos más complejos. Por eso hay que esperar otros detalles”.
Por su parte, un perito psicólogo que prefirió mantenerse en el anonimato hasta que no estén los detalles más profundos de la causa -otros exámenes complementarios-, descartó que se trate de una asesina serial.
“No diría que se trate de una asesina serial, que requiere más características, sino que hablamos de alguien repitente. Es decir, con un modus operandi que aplica reiteradamente”, sostuvo el especialista en declaraciones a NA.
Respecto a las características de un homicida de este tipo, muchas de las cuáles podrían encajar en Sosa, el psicòlogo afirmó: “Es cierto que cumple algunas cualidades y nadie lo va a cuestionar, pero es como hablar de sicario y de killer. Ambos matan, pero con matices”.
“Acá no veo una elección previa de matar ni trastornos, sino reacciones patológicas de una psiquis afectada. El hijo (Lucas Ruíz de 17 años) lo contó cuando declaró a la prensa. Dijo que si era castigado y lloraba era peor. Por eso hablamos de una delgada línea entre asesino serial y criminal repitente”, señaló.
Por lo tanto, ambas teorías quedaron abiertas a la espera de los resultados de otros estudios complementarios para determinar primero si Sosa es una homicida y luego si se está en presencia o no de una asesina serial.
Agencia NA






