Buenos Aires, 29 julio (NA) — El Senado comenzará la próxima semana el tratamiento del proyecto de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una de las principales apuestas económicas del Gobierno para atraer inversiones millonarias en sectores de frontera tecnológica.
El oficialismo convocó para miércoles 5 de agosto a las 15.30 un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General, a fin de avanzar con el dictamen de este proyecto
En el oficialismo confian en contar con los votos necesarios para firmar el dictamen, gracias al respaldo de los bloques aliados que acompañaron el proyecto en la Cámara de Diputados, aunque la negociación continuará hasta el momento de la sesión.
La intención de La Libertad Avanza es llevar la iniciativa al recinto ante de fin de mes y convertirla en ley.
La iniciativa fue aprobada por Diputados el pasado 24 de junio por 130 votos contra 107 y siete abstenciones, con el apoyo de La Libertad Avanza, el interbloque Las Fuerzas del Cambio —integrado por el PRO, la UCR, el MID y Por Santa Cruz— e Innovación Federal, que responde a gobernadores de Salta y Misiones.
BENEFICIOS PARA INVERSIONES DE US$ 1.000 MILLONES
El proyecto crea un régimen especial destinado a captar inversiones en industrias que aún no se desarrollan en la Argentina o que se encuentran en etapas iniciales de expansión tecnológica.
Entre las actividades alcanzadas figuran la industrialización de minerales críticos, como litio y uranio; la biotecnología; la fabricación de baterías; el hidrógeno verde; los vehículos eléctricos; las turbinas eólicas; los paneles solares; los reactores nucleares modulares; los semiconductores y la inteligencia artificial.
Para acceder al régimen, las empresas deberán comprometer inversiones mínimas de US$ 1.000 millones, un monto cinco veces superior al exigido por el RIGI vigente.
A cambio, el Estado ofrecerá 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria, además de una serie de incentivos tributarios y financieros destinados a mejorar la rentabilidad de los proyectos.
Entre los principales beneficios se incluyen la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, un esquema de amortización acelerada de inversiones, certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales, la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal y una reducción gradual de la carga impositiva sobre los dividendos.
El régimen también prevé la exención de derechos de importación, la eliminación de derechos de exportación y de restricciones comerciales, además de un esquema de libre disponibilidad progresiva de las divisas generadas por las exportaciones, que llegará al 100% a partir del tercer año de adhesión.
A diferencia del RIGI aprobado el año pasado, cuya vigencia fue de dos años con posibilidad de prórroga, el Súper RIGI tendrá un plazo inicial de cinco años, con opción de extender su aplicación por un año adicional.
Agencia NA






