Buenos Aires, 30 julio (NA) – A poco días de que se cumplan seis años del día en el que hallaron el cuerpo de Facundo Castro Astudillo, tras permanecer varios meses desaparecido durante la pandemia de Covid-19, en las últimas horas trascendió un hecho preocupante y escandaloso relacionado a que no se sabe dónde está su certificado de defunción.
El juez López Da Silva pidió a los fiscales Horacio Azzolín, Alberto Gentile e Iara Silvestre que investiguen la desaparición del acta de defunción del joven, así como también el motivo por el que nunca fue incorporado al expediente.
La preocupación inició tiempo atrás cuando la fiscal Silvestre solicitó que se libre un oficio al Registro Nacional de las Personas (RENAPER) a fin de que se formalice y se inscriba el fallecimiento de Astudillo, destaca el medio La Brújula 24.
De este modo, le exigieron a Cristina Castro, madre de la víctima, que presentara el certificado de defunción para poder emitir la “licencia de inhumación” y hasta se contactaron con el Cuerpo Médico Forense, que confirmó que el documento “fue emitido al único efecto de ser presentado ante el Registro Nacional de las Personas y que, en este caso puntual, una vez confeccionado y suscripto por los profesionales del organismo, fue entregado el día 03/09/2020 a la perito de parte, Dra. Emma Virginia Creimer”.
Al no tener el acta de defunción, debido a que nunca se incluyó en la investigación, la muerte de Astudillo no fue incorporada al RENAPER. Ante el escándalo judicial, el magistrado solicitó que los fiscales “arbitren los medios necesarios para esclarecer con premura lo acontecido”.
CASO
La desaparición de joven ocurrió el 30 de abril de 2020 en la localidad bonaerense de Pedro Luro, luego de un control policial y su cadáver fue encontrado tres meses y medio después en un sector ubicado en una zona de cangrejales de General Daniel Cerri, en el partido de Bahía Blanca.
La autopsia determinó que murió por asfixia por sumersión (ahogamiento) y que fue una muerte violenta de tipo no natural, aunque no pudo precisar si se trató de un accidente, un suicidio o un homicidio. La familia apunta desde un comienzo a la Policía bonaerense.
Se supo que dicho día, en medio de la cuarentena por pandemia, Facundo había salido a dedo desde su casa hacia Bahía Blanca para visitar a su ex novia.
Tras recorrer los primeros 30 kilómetros, el joven arribó a Mayor Buratovich, donde llegó gracias a un automovilista que lo acercó. Allí tuvo su primer encuentro con efectivos policiales y desde aquel momento no se supo nada más de él, hasta que su cuerpo fue encontrado el 15 de agosto.
El único condenado que tuvo la investigación fue el instructor canino Marcos Herrero, quien participó en el marco de los rastrillajes en la investigación. El Tribunal Oral Criminal Federal de Bahía Blanca lo sentenció a 7 años de prisión por el delito de “falso testimonio reiterado agravado” por un total de siete hechos.
Agencia NA






